Una operación conjunta entre la Policía Nacional del Ecuador y la Infantería de Marina culminó con la incautación de más de una tonelada de cocaína que se encontraba oculta bajo tierra en una isla cercana a Bajo Alto, parroquia del cantón El Guabo, en la provincia de El Oro. El hallazgo se produjo luego de varias semanas de investigaciones que identificaron a la zona como un punto clave en las rutas del narcotráfico.
La droga estaba enterrada en un área apartada de la isla, cuidadosamente empaquetada en bloques rectangulares y protegida con lonas plásticas. Según las autoridades, este cargamento pertenecería a la organización delictiva Los Lobos, una de las bandas más activas y peligrosas en el tráfico internacional de estupefacientes.
El operativo, llevado a cabo durante las primeras horas del lunes 6 de mayo, incluyó el despliegue de unidades tácticas y canes especializados en detección de drogas. Las fuerzas del orden confirmaron que el lugar fue previamente vigilado mediante drones y equipos de geolocalización, lo que permitió identificar movimientos sospechosos y proceder con la intervención.
La Policía explicó que esta modalidad —enterrar grandes cantidades de droga en islas o zonas rurales de difícil acceso— es usada frecuentemente por bandas criminales para ocultar cargamentos antes de ser transportados por vía marítima hacia destinos internacionales, especialmente Centroamérica y Estados Unidos.
El general César Zapata, comandante de la Policía Nacional, informó que este golpe representa una pérdida millonaria para la estructura criminal. “Estamos hablando de más de una tonelada de clorhidrato de cocaína, lo que en el mercado internacional superaría los 40 millones de dólares”, detalló durante una rueda de prensa.
Por su parte, la Infantería de Marina indicó que se mantendrán operativos constantes en las costas del país, ya que las bandas narcotraficantes continúan adaptando sus métodos para evadir los controles. La droga fue trasladada bajo estrictas medidas de seguridad a un centro de acopio policial para su pesaje oficial y posterior destrucción.
Este nuevo decomiso se suma a las más de 80 toneladas de droga incautadas en lo que va del año, reforzando el compromiso del Estado ecuatoriano en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
