En Guayaquil, las familias celebraron el Día de los Difuntos con una de las tradiciones más esperadas del año: la degustación de la colada morada y las guaguas de pan. Panaderías, cafeterías y locales gastronómicos reportaron una alta demanda durante el feriado, reflejando cómo esta costumbre ancestral sigue siendo un símbolo de unión y memoria familiar.
El domingo 2 de noviembre, Gonzalo Vargas, residente de Samborondón, fue uno de los muchos ciudadanos que acudieron a La Spiga, en el sector de Entre Ríos, para comprar guaguas de pan recién horneadas. Mientras esperaba su pedido, decidió disfrutar un vaso de colada morada y llevar tres guaguas de manjar para compartir en casa. “No puede faltar este sabor en esta fecha. Es una tradición que compartimos en familia”, comentó.
Elisa León, propietaria de La Spiga, explicó que este feriado representa una de las temporadas más activas para su negocio. “Muchos clientes se adelantan entre semana para comprar colada y guaguas para sus familias o para llevar a sus viajes”, señaló. Según detalló, las guaguas se ofrecen con rellenos de manjar, crema pastelera, chocolate y dulce de guayaba, con precios que varían entre 1,90 y 7 dólares, siendo la “guagua mamá” la presentación más grande.
Además de La Spiga, varios locales en el centro de Guayaquil se sumaron a esta tradición. En el Café de Pepe, ubicado en Clemente Ballén y Pedro Moncayo —y reconocido por su sánduche de chancho ganador en la feria Raíces 2025—, los estantes estuvieron repletos de guaguas de pan y vasos de colada morada. Los precios oscilaron entre 1 y 1,50 dólares, dependiendo del tamaño y del relleno.
Lucía Gómez, quien acudió con su hija Verónica, optó por una guagua de dulce de guayaba. “Nos gusta ese sabor, el chocolate es muy dulce, luego nos empalagamos”, contó entre risas.
En la misma fila se encontraba Maicol Lara, vendedor del centro, quien aprovechó el momento para desayunar una colada morada con tostadas. “Una guagua me llevo para después”, comentó mientras esperaba su orden.
En el norte de la ciudad, las cafeterías de Urdesa también registraron gran movimiento. En el local Quiero el Postre, ubicado en la calle Guayacanes, los vasos de colada morada se vendieron a 4 dólares. “En esta época la gente busca más la colada que cualquier otra bebida”, aseguró uno de los colaboradores del establecimiento.
Durante este feriado, quienes permanecieron en Guayaquil optaron por visitar panaderías, pastelerías y hoteles que ofrecieron diferentes versiones de esta bebida ancestral y las coloridas guaguas de pan, reafirmando una costumbre que combina el sabor con el recuerdo de los seres queridos.

