El aumento de la inseguridad en Guayaquil ha llevado a que muchos taxistas opten por atender a pasajeros únicamente mediante aplicaciones, evitando las carreras en la calle. La violencia hacia los conductores ha escalado en los últimos meses, con casos recientes que evidencian la gravedad de la situación.
Franklin S., un taxista de la ciudad, vivió un episodio aterrador cuando fue abordado por falsos pasajeros cerca de un centro comercial en el norte de Guayaquil. Según su relato, los delincuentes lo trasladaron hasta el sector de Guayacanes, cercano a la autopista Narcisa de Jesús, donde lo dejaron maniatado, golpeado y con signos de sangre en el rostro. Pese al estado en que se encontraba, Franklin logró comunicarse con su esposa, mientras las autoridades iniciaban la investigación del caso.
El hecho fue calificado como un secuestro exprés. La Policía acudió al lugar de inmediato para recopilar información y dar seguimiento al caso. Franklin fue víctima de golpes reiterados y el robo de sus pertenencias personales.
Una situación similar ocurrió el miércoles 15 de octubre con Ernesto Z., otro taxista guayaquileño. Cerca de las 19:00, recogió a tres pasajeros en la avenida Quito y Vélez con destino al cantón Durán. Los individuos, dos hombres y una mujer, se hicieron pasar por pasajeros legítimos. Durante el trayecto, uno de los hombres sacó un arma mientras la mujer le aplicaba presión en el cuello, exigiéndole: “No hagas nada o te ganas un tiro”.
El grupo se dirigió a un lugar donde los esperaban otros dos cómplices. Ernesto fue maniático, le taparon la vista y finalmente le robaron su vehículo de trabajo. Logró desatarse en la cuarta etapa de El Recreo y pedir ayuda a los vecinos, quienes alertaron a la Policía. El carro sigue desaparecido ocho días después del incidente.
Ernesto relató que no era la primera vez que enfrentaba un asalto; anteriormente había sido víctima de robos en Guasmo y en el Batallón del Suburbio, ambos ocurridos cuando recogió pasajeros directamente de la calle, sin la mediación de aplicaciones.
La preferencia por las plataformas digitales entre los conductores de taxis no es casual. Iván M., con cerca de 20 años de experiencia, trabaja en modalidad mixta: combina carreras por aplicación con algunas recogidas en la vía pública. Iván recordó haber sido asaltado en Socio Vivienda mientras trasladaba a un pasajero hacia Juan Montalvo; el delincuente, armado con un revólver, le sustrajo el dinero del día y teléfonos.
Actualmente, muchos taxistas prefieren la seguridad de las aplicaciones para minimizar riesgos, aunque ocasionalmente aceptan pasajeros en la calle para no perder ingresos. Las cifras de asaltos y secuestros exprés reflejan un patrón preocupante que preocupa tanto a los conductores como a las autoridades, que trabajan para fortalecer la seguridad en las principales vías de Guayaquil.

