El asesinato del periodista Patricio Aguilar, ocurrido el martes 4 de marzo de 2025 en Quinindé, provincia de Esmeraldas, ha generado una fuerte condena por parte de diversas organizaciones gremiales y organismos internacionales. La Mesa de Articulación para la Protección de Periodistas (MAPP) y la Fundación Periodistas Sin Cadena (FPSC) expresaron su enérgico rechazo al crimen y solicitaron a las autoridades una investigación exhaustiva que dé con los responsables de este acto violento. Ambos gremios, junto con numerosos colegas de Aguilar, han pedido que no se repita la impunidad que ha caracterizado a casos anteriores, como el asesinato del equipo periodístico del El Comercio en 2018.
Patricio Aguilar, director de El Libertador, un portal de noticias independiente, fue acribillado con aproximadamente 30 disparos por varios sujetos cuando se encontraba en la entrada de su casa en el barrio Fundo Limón. Tras el ataque, los agresores huyeron y hasta el momento no han sido capturados. Según el informe policial, el periodista fue atacado en pleno día y sin posibilidad de defenderse, lo que resalta la vulnerabilidad de los comunicadores sociales en el país.
Aguilar, de 54 años, tenía una larga trayectoria como corresponsal de medios nacionales y se distinguía por su trabajo frontal y humano, cualidades que sus colegas y amigos destacan al recordarlo. Este es el primer asesinato de un periodista en Ecuador en 2025, aunque en 2022 se registraron tres crímenes similares, lo que subraya una preocupante tendencia de violencia contra los periodistas ecuatorianos.
Ante esta situación, la MAPP y la FPSC pidieron a las autoridades ecuatorianas que se garanticen las condiciones necesarias para la protección de los periodistas y que se actúe rápidamente para evitar que el asesinato de Aguilar quede impune. En este contexto, organismos internacionales como Reporteros Sin Fronteras también han expresado su preocupación por la falta de garantías para el ejercicio del periodismo en Ecuador. Artur Romeu, director de Reporteros Sin Fronteras en América Latina, señaló que el país no puede permitir que el ciclo de violencia e impunidad contra los periodistas continúe. «Exigimos una investigación rápida y creíble que no solo lleve a los responsables ante la justicia, sino que también aborde las amenazas más amplias contra los periodistas en el país», declaró Romeu.
En cuanto a los actos de despedida de Aguilar, el féretro fue recibido por una caravana desde el recinto Cupa en Esmeraldas, tras ser trasladado del centro forense. Posteriormente, el velatorio y la capilla ardiente se realizaron en la sede cantonal de la Unión Nacional de Educadores (UNE), en Quinindé, donde amigos y familiares se despidieron del periodista. La misa de cuerpo presente se celebró en la iglesia Sagrado Corazón a las 09:00 de este jueves 6 de marzo, y el sepelio tuvo lugar a mediodía en el cementerio municipal de Quinindé.
Este crimen ha causado consternación en el sector periodístico y en la sociedad en general, pues refleja una vez más los riesgos que enfrentan los periodistas al ejercer su labor en un contexto de creciente violencia. Las organizaciones gremiales y los defensores de los derechos humanos insisten en la necesidad urgente de medidas para garantizar la seguridad de los comunicadores y frenar la violencia que afecta al país.
