Balacera en Guayaquil genera pánico: Trabajadores y transeúntes se refugian tras asalto a blindado en el norte de la ciudad

SEGURIDAD

Una mañana de terror vivieron trabajadores y transeúntes en la avenida Joaquín Orrantia, en el norte de Guayaquil, cuando un asalto armado a un blindado desató una balacera en las inmediaciones de un centro comercial. El hecho ocurrió el jueves, 6 de marzo de 2025, y generó una escena de caos en la que empleados de empresas cercanas se vieron obligados a buscar refugio ante la lluvia de disparos.

De acuerdo con las autoridades, al menos cuatro delincuentes participaron en el asalto al vehículo blindado que se encontraba en los exteriores del centro comercial. Inicialmente, los asaltantes llegaron en un vehículo todoterreno de color gris, pero luego del robo, abordaron un taxi para huir del lugar, lo que provocó una persecución por parte del blindado. La persecución duró tres cuadras antes de que los delincuentes se bajaran del taxi y abordaran otro vehículo, continuando su fuga.

El impacto de la balacera fue tal que varios trabajadores se tiraron al suelo, aterrados. Un obrero de la construcción que estaba cerca del sitio relató su experiencia: «Nos botamos al piso porque primero escuchamos el chillido de las llantas al frenar, luego un choque y los disparos. Fue un susto tremendo, nos fuimos a la parte de atrás hasta que se dejó de escuchar el ruido», comentó. Según él, todo ocurrió en menos de un minuto, y observó que los vehículos rondaban los alrededores de una entidad financiera, lo que le hizo pensar que el asalto estaba perfectamente planeado.

Otras personas que se encontraban en la zona también describieron el pánico vivido. Dos mujeres que esperaban un taxi en el sector expresaron el miedo que sintieron durante los disparos. «Corrimos, corrimos. Gritamos, no sabíamos qué hacer, pensábamos que una bala nos caía, estábamos a metros de donde ocurrió todo», relató una de ellas, aún visiblemente afectada.

El pánico se extendió a quienes transitaban por la zona, obligando a varios a correr hacia el interior de edificios y comercios cercanos. «Nos metimos al restaurante porque queríamos estar a salvo. El taxi nos dejó frente al mall y fue cuando comenzaron los disparos», contó un ciudadano que se encontraba en el lugar en ese momento.

La escena de caos también generó que personal de la Policía Nacional acordonara la zona, mientras realizaban las pericias correspondientes. Se encontró evidencia en el lugar, como casquillos de bala sobre la calzada cerca de una entidad financiera. Las vías de acceso desde la avenida de las Américas y la Juan Tanca Marengo fueron cerradas mientras se efectuaba el procedimiento de recolección de indicios. La presencia de uniformados de la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) también fue importante para dirigir el tráfico en las inmediaciones del área acordonada.

El hecho ha causado gran conmoción en la comunidad, ya que la zona en la que se registró la balacera es conocida por ser una de las más comerciales y residenciales de la ciudad. Un trabajador de un hotel cercano expresó su preocupación por la creciente inseguridad en la zona: «Uno piensa que este es un lugar residencial y comercial, que aquí no podría pasar algo así, pero ocurrió, y ahora sabemos que ya no hay ningún lugar seguro», aseguró.

Hasta el mediodía de este jueves, las autoridades seguían con las investigaciones y la recolección de pruebas, mientras la ciudad de Guayaquil continuaba lidiando con los efectos de la violencia y el crimen organizado que se han venido intensificando en las últimas semanas.

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