El Gobierno de Claudia Sheinbaum reforzó este martes la seguridad en el Palacio Nacional, que amaneció completamente rodeado por vallas metálicas de casi tres metros de altura. La medida se implementó ante el anuncio de múltiples movilizaciones sociales programadas para los próximos días en la Ciudad de México, entre ellas las convocadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y la denominada “Marcha de la Generación Z”.
Desde la madrugada, cuadrillas de trabajadores, bajo supervisión de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), instalaron y soldaron las estructuras metálicas alrededor del recinto histórico, principalmente en los accesos de las calles Corregidora y Moneda, así como frente a la plancha del Zócalo, frente a la Catedral Metropolitana.
De acuerdo con medios locales, la CNTE iniciará sus manifestaciones los días 13 y 14 de noviembre, a partir de las 8:00 de la mañana, con concentraciones y mítines en distintas plazas públicas del país. Los docentes han adelantado que instalarán bloqueos en el centro de la capital y exigirán una mesa de diálogo con la presidenta Sheinbaum, centrada en temas de derechos laborales, condiciones salariales y reformas educativas pendientes.
Asimismo, el 11 de noviembre, trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tienen prevista una marcha hacia el Palacio Nacional para solicitar una reunión directa con el Ejecutivo federal. Los organizadores afirmaron que su movilización será pacífica, pero esperan una respuesta concreta a sus demandas.
Por su parte, el 15 de noviembre, se prevé una manifestación promovida a través de redes sociales por jóvenes identificados como parte de la “Generación Z”, quienes buscan entregar un pliego petitorio en el Palacio Nacional. Su principal exigencia será poner fin a la violencia en el país y demandar mayores oportunidades laborales y educativas.
Aunque la SSC no ha confirmado oficialmente que el operativo de protección esté relacionado directamente con estas movilizaciones, la instalación de vallas metálicas alrededor del Palacio Nacional ha sido una práctica recurrente durante protestas masivas. Su propósito principal, según las autoridades, es evitar daños a inmuebles históricos y reducir posibles enfrentamientos entre manifestantes y cuerpos de seguridad.
La decisión del Gobierno capitalino ha generado división de opiniones en redes sociales. Mientras algunos sectores consideran necesario el blindaje para proteger el patrimonio y garantizar el orden público, otros lo interpretan como un símbolo de distancia entre la nueva administración y las demandas ciudadanas.
Con el incremento de la tensión social en vísperas de las protestas, la Secretaría de Gobierno de la Ciudad de México ha reiterado que se respetará el derecho a la manifestación pacífica, pero advirtió que se actuará ante cualquier intento de violencia o vandalismo.

