La ciudad de Nueva York despertó este martes bajo su primera nevada de la temporada, marcando el inicio de un frente invernal que promete ser intenso. El fenómeno coincidió con la llegada de una poderosa ola polar que afecta a gran parte del este de Estados Unidos, llevando las temperaturas a niveles inusualmente bajos para noviembre.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), los termómetros en la Gran Manzana se mantendrán con máximas cercanas a los 40 grados Fahrenheit (4 °C), mientras ráfagas de viento de hasta 64 km/h azotan el área metropolitana. Aunque las primeras precipitaciones de nieve fueron dispersas, los expertos no esperan una acumulación significativa.
El meteorólogo Stephen McCloud, del NWS, explicó que “la limitada humedad sobre Nueva York reduce las probabilidades de una nevada prolongada”, pero advirtió que la masa de aire ártico empujada por un vórtice polar procedente de Canadá representa “un anticipo inusualmente temprano del invierno”.
Las autoridades locales instaron a los neoyorquinos a tomar precauciones ante el frío extremo, especialmente los grupos vulnerables como adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias. Recomendaron el uso de ropa térmica, limitar las actividades al aire libre y extremar cuidados en la movilidad urbana, tanto para conductores como peatones y ciclistas, ante el riesgo de pavimento resbaladizo.
El Departamento de Salud de Nueva York recordó que las bajas temperaturas pueden provocar hipotermia y congelación en cuestión de minutos si no se toman las medidas adecuadas. Asimismo, la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA) advirtió posibles retrasos en trenes y autobuses durante las horas pico debido a las condiciones climáticas adversas.
Mientras tanto, la ola polar no solo golpea a Nueva York. El frente frío se extiende hacia el sur y afecta también al estado de Florida, donde el Servicio Meteorológico prevé temperaturas récord de entre 20 y 30 grados Fahrenheit (-6 y -1 °C), valores muy por debajo del promedio histórico.
Este fenómeno meteorológico es consecuencia de una corriente en chorro debilitada, que permite el descenso de aire gélido desde el Ártico hacia el territorio continental. Los especialistas advierten que, si la tendencia continúa, el invierno 2025 podría presentar episodios más severos de frío extremo en la región noreste del país.
Los expertos recomiendan mantenerse informados a través de los reportes oficiales del NWS y evitar la desinformación en redes sociales. En los próximos días, se espera que las condiciones se mantengan frías, con posibilidad de nuevas ráfagas ligeras de nieve y sensación térmica por debajo de los 0 °C.

