Generación Z redefine el consumo de series y películas
La Generación Z, compuesta por jóvenes nacidos entre 1995 y 2010 en Estados Unidos, está cambiando las reglas del entretenimiento televisivo y cinematográfico. Según un estudio reciente del Centro para Académicos y Narradores de la UCLA, los adolescentes y jóvenes adultos buscan más animación y menos sexo en pantalla, cansados de romances poco realistas o forzados.
El informe, titulado ¡Seamos realistas! Los adolescentes aún ven televisión y películas, pero quieren ver más amistades mixtas, indica que el 59,7 % de los encuestados desea historias centradas en amistades más que en relaciones románticas.
Amistades antes que romances
El estudio destaca que el 54,9 % de la juventud quiere que personajes de diferentes géneros prioricen la amistad, mientras que un 49 % busca más amistades entre personas del mismo sexo. Esta preferencia es más marcada en adolescentes de 18 años o menos, con un 57,7 % frente al 46,3 %.
Yalda T. Uhls, fundadora del CSS y autora principal del estudio, explica que los jóvenes consideran que “las historias románticas son demasiado forzadas y poco realistas”. Su objetivo es consumir contenido con personajes y amistades que reflejen experiencias cotidianas auténticas, con las que puedan identificarse de manera genuina.
Consumo de medios tradicionales y digitales
Contrario a la percepción común, el 57 % de los jóvenes encuestados consume medios tradicionales más de lo que se cree, y más de la mitad afirmó que hablan más sobre televisión y películas que sobre el contenido de redes sociales.
Al mismo tiempo, el 78,4 % indicó que ve series y películas en YouTube o plataformas sociales con frecuencia, lo que confirma que el consumo se realiza en formatos híbridos, combinando medios tradicionales y digitales.
Metodología del estudio
La investigación incluyó 1.500 jóvenes de entre 10 y 24 años, preguntados sobre sus percepciones, opiniones y creencias sobre programas de televisión, películas, videojuegos y medios digitales. Los resultados reflejan una clara preferencia por contenidos realistas, centrados en amistades y con menos énfasis en sexo o romance forzado.

