Gabriela Vergara: “El talento no tiene género, tiene propósito y disciplina”

ACTUALIDAD

Abrirse camino en espacios de liderazgo también implica cuestionar estereotipos y demostrar que el talento no está determinado por el género. Con esa convicción, Gabriela Vergara, ingeniera química y actual jefa de planta en Guayaquil de Grupo Bimbo Ecuador, ha asumido el reto de dirigir una operación dentro de una industria tradicionalmente operativa.

Su trayectoria profesional refleja un proceso de aprendizaje continuo y crecimiento dentro de la organización. A través de su experiencia, comparte reflexiones sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan las mujeres en el ámbito laboral, así como la importancia de fortalecer la confianza y el liderazgo para abrir camino a nuevas generaciones.

Vergara explica que su desarrollo profesional comenzó dentro de la misma empresa. “Crecí dentro de Grupo Bimbo transitando desde pasante hacia roles administrativos, posiciones operativas y de liderazgo en producción”, comenta.

Esa experiencia, señala, le permitió comprender el funcionamiento de la operación desde distintas perspectivas y aprender de los líderes que influyeron en su formación profesional.

Desde esa visión, considera que asumir la jefatura de una planta también implica compartir ese aprendizaje con su equipo y promover un ambiente que impulse el desarrollo de las personas.

La ejecutiva sostiene que liderar requiere responsabilidad, coherencia y un propósito claro, con el objetivo de generar entornos donde los colaboradores se sientan motivados a aportar con su talento.

“Los límites reales no suelen estar en las oportunidades, sino en las ideas preconcebidas sobre hasta dónde podemos llegar”, afirma Vergara al reflexionar sobre los desafíos del crecimiento profesional.

A su juicio, cuestionar esas creencias y fortalecer la confianza en las propias capacidades es un paso clave para avanzar hacia nuevas responsabilidades.

Además, destaca que la diversidad dentro de las organizaciones permite ampliar perspectivas y fortalecer el trabajo en equipo. Evaluar a las personas por su compromiso y habilidades, más allá de etiquetas, contribuye a construir espacios laborales más equitativos.

“El talento no tiene género; tiene propósito y disciplina”, sostiene la ejecutiva al referirse al reconocimiento del aporte que cada persona puede realizar dentro de una organización.

En cuanto a su estilo de liderazgo, explica que combina una visión técnica orientada a resultados con un enfoque cercano hacia los equipos de trabajo.

Para dirigir una operación industrial, añade, es fundamental conocer en profundidad los procesos productivos, comprender la dinámica del negocio y respaldar las decisiones con datos y evidencia.

Según Vergara, esta disciplina permite tomar decisiones con mayor criterio y fortalecer la confianza entre los integrantes del equipo operativo.

“Para crecer hay que atreverse, dar el paso y entender que equivocarse también forma parte del aprendizaje”, sostiene al referirse a los desafíos que implica asumir responsabilidades de liderazgo.

Desde su experiencia, la preparación constante y la disposición para recibir retroalimentación de otros líderes contribuyen a fortalecer la capacidad de gestión.

La ejecutiva también resalta la importancia de construir entornos colaborativos dentro de las organizaciones, donde se escuchen distintas perspectivas y se promueva la participación de los equipos.

“La seguridad no viene de tener siempre la respuesta correcta, sino de liderar con coherencia, aprender de los resultados y seguir avanzando”, afirma.

Asimismo, considera que impulsar redes de apoyo entre mujeres dentro de las empresas puede marcar una diferencia importante en el desarrollo profesional.

Compartir experiencias, abrir espacios de diálogo y reconocer el talento femenino contribuye, según explica, a construir entornos más inclusivos y a impulsar el crecimiento colectivo.

Finalmente, al referirse al equilibrio entre la vida personal y las responsabilidades laborales, Vergara señala que se trata de un proceso dinámico que requiere ajustes constantes.

Incorporar momentos de desconexión y contar con una red de apoyo cercana permite mantener claridad y bienestar para afrontar con mayor enfoque los retos que implica liderar dentro de una organización.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *