A partir del martes 1 de octubre, Guayaquil contará con su primer paso elevado en la intersección de la avenida de Las Américas e Isidro Ayora. Este importante proyecto, desarrollado por el Municipio de Guayaquil, mejorará significativamente la movilidad en la zona, ya que se habilitará el tránsito vehicular en dirección a Transportes Ecuador.
Simultáneamente, comenzarán las obras para la construcción de otro paso elevado que conectará con la autopista Narcisa de Jesús. La Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) y la Dirección de Obras Públicas del Municipio han diseñado un plan de circulación que permitirá a los conductores utilizar tres de los cuatro carriles del nuevo paso en dirección sur, mientras que el cuarto carril operará en contraflujo para quienes viajan hacia el norte.
Además, los dos carriles laterales situados junto a Mi Comisariato estarán completamente cerrados debido a los trabajos de mejora en la parte final de la avenida Isidro Ayora, así como a la redistribución de sus carriles. Para quienes necesiten desplazarse en dirección norte, se habilitarán dos carriles adicionales junto al aeropuerto José Joaquín de Olmedo.
En total, los conductores contarán con tres carriles de circulación en cada sentido de la vía, aunque se aconseja utilizar rutas alternas como las avenidas Pedro Menéndez Gilbert, Benjamín Rosales, Agustín Freire y Antonio Parra Velasco para mitigar el tráfico.
Las medidas adicionales incluyen mantener la salida por la avenida de Alarcón para los usuarios del aeropuerto y el cierre de la Parada Aeropuerto del Sistema Metrovía. No obstante, el paso elevado peatonal en esta área permanecerá abierto. La ATM ha dispuesto la presencia de al menos 30 agentes de tránsito en la zona para facilitar la circulación y guiar a los conductores hacia rutas alternas. Asimismo, la empresa contratista ha implementado señales luminosas para prevenir accidentes durante la ejecución de las obras.
En el sector, actualmente transitan aproximadamente 143.912 vehículos al día, y se estima que para el año 2040 este número aumentará a 280.000, lo que hace aún más urgente la necesidad de mejorar la infraestructura vial.

