En una reciente audiencia general en el Vaticano, el Papa Francisco ha calificado de “pecado grave” los esfuerzos sistemáticos para rechazar a los migrantes. En sus declaraciones, el Papa instó a la comunidad global a practicar la solidaridad, enfocándose en la tragedia que enfrentan aquellos que mueren en el mar o son abandonados en el desierto.
“El trabajo constante para repeler a los emigrantes, especialmente cuando se realiza con plena conciencia y responsabilidad, constituye un pecado grave”, afirmó el Papa Francisco. Aunque no se refirió a países específicos, sus comentarios parecen aludir a la actual crisis migratoria, con una atención particular a situaciones en Europa y México.
El Papa también destacó que algunos desiertos se han convertido en verdaderos cementerios para los migrantes. “No se trata solo de muertes naturales; en ocasiones, los migrantes son llevados al desierto y allí abandonados”, añadió. Este enfoque resalta la creciente preocupación por las condiciones extremas que enfrentan los migrantes en sus travesías.
A mediados de 2023, varios migrantes subsaharianos fueron rescatados por autoridades libias después de haber sido expulsados y abandonados en una zona desértica por las autoridades tunecinas. Las impactantes imágenes de estas personas luchando por sobrevivir en el desierto captaron la atención mundial.
En mayo, la Unión Europea (UE) admitió una “situación difícil” tras la revelación de una investigación periodística que documentó el arresto y abandono de decenas de miles de migrantes en el desierto en Marruecos, Túnez y Mauritania. Esta investigación reveló que la UE había proporcionado apoyo financiero para estas operaciones. Recientemente, la UE implementó una reforma significativa en su política de asilo y migración, con el objetivo de endurecer los controles en las llegadas y acelerar el retorno de los migrantes que no obtengan el derecho de asilo.
El Papa Francisco, de 87 años, reiteró su visión de que el mar Mediterráneo se ha convertido en un “cementerio” para muchos migrantes. “La tragedia es que la mayoría de estos muertos podrían haberse salvado”, subrayó.
En lugar de soluciones basadas en “leyes más restrictivas” o la “militarización de las fronteras”, el Papa aboga por ampliar “vías de acceso seguras y legales” para los migrantes. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), más de 3,000 migrantes fueron reportados como desaparecidos en 2023 mientras intentaban cruzar el Mediterráneo.

