Argentina oficializó este lunes un acuerdo de financiamiento con Estados Unidos por USD 20.000 millones, en el marco de un programa de estabilización cambiaria impulsado por el presidente Javier Milei, a pocos días de las elecciones legislativas del 26 de octubre.
El convenio, anunciado por el Banco Central argentino, incluye un swap de divisas con el gobierno de Donald Trump, que busca reforzar las reservas internacionales y contener la fuerte presión sobre el peso. El pacto llega en medio de una corrida cambiaria que ha devaluado la moneda local un 7 % frente al dólar desde principios de septiembre.
“El objetivo de este acuerdo es contribuir a la estabilidad macroeconómica de la Argentina, preservar la estabilidad de precios y promover un crecimiento económico sostenible”, señaló la entidad monetaria en un comunicado.
Además del swap, Trump prometió a Milei otros USD 20.000 millones en fondos públicos y privados, condicionados a un buen desempeño electoral del mandatario argentino. “No tienen dinero… están luchando muy duro para sobrevivir”, declaró el presidente estadounidense el domingo ante la prensa, justificando el apoyo económico.
Intervención del Tesoro y compra de pesos
El secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, confirmó que la semana pasada el país compró pesos argentinos tanto en el “blue chips swap” como en el mercado al contado, con el fin de frenar la caída de la moneda. Este mecanismo permite a los inversionistas adquirir activos extranjeros depreciados y venderlos localmente a un precio más alto, generando liquidez temporal.
Sin embargo, la intervención no logró contener del todo la escalada del dólar paralelo, que continúa marcando récords pese a las medidas de emergencia. La volatilidad cambiaria se desató el 8 de septiembre, tras la derrota del oficialismo en las legislativas bonaerenses, intensificando la presión sobre el gobierno de Milei.
Reacciones políticas y tensiones diplomáticas
La oposición argentina criticó duramente la participación de Washington en la economía local. La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuestionó la dependencia financiera:
“La economía está manejada a control remoto desde los Estados Unidos”, afirmó durante un acto partidario el viernes.
En contraste, Milei defendió el apoyo internacional y minimizó las preocupaciones políticas. Durante un almuerzo oficial en Washington la semana pasada, Trump advirtió que el respaldo podría retirarse si Milei pierde los comicios. “Si pierde las elecciones, no vamos a ser generosos con Argentina”, aseguró el mandatario norteamericano.
Milei busca respaldo legislativo
De cara al 26 de octubre, Javier Milei intentará ampliar su representación en el Congreso para impulsar sus reformas económica, laboral, impositiva y previsional, iniciativas resistidas por sectores sindicales y sociales.
El presidente argentino restó importancia a obtener una mayoría amplia:
“Un buen resultado es el que me permita conseguir el tercio para defender las medidas del gobierno”, declaró el jueves, refiriéndose al número de votos necesarios para mantener sus vetos presidenciales.
El acuerdo con Estados Unidos representa, según analistas económicos, un balón de oxígeno financiero para el país sudamericano, aunque advierten que su éxito dependerá de la estabilidad política tras los comicios.

