El sector de la construcción en Ecuador prevé un crecimiento del 2,5 % en 2025 y una cifra similar para 2026, según estimaciones del Banco Central. Este repunte dependerá de la ejecución de proyectos públicos, el acceso a financiamiento y la confianza del sector privado, tras dos años de contracción económica y desaceleración de la inversión estatal.
Durante la reciente Ruta BIM EC, celebrada del 6 al 8 de noviembre en el Centro de Convenciones de la UEES en Samborondón, expertos nacionales e internacionales compartieron innovaciones sobre transformación digital, eficiencia y sostenibilidad en la industria de la construcción. El evento, organizado por BIM Forum Ecuador y Building SMART Ecuador, se realizó de forma paralela a la Expo Cata Inmobiliaria 2025, consolidando un espacio de diálogo entre los actores públicos y privados del sector.
Ramiro Garzón, presidente de BIM Forum Ecuador y gerente general de Novacero, explicó que los principales desafíos para 2025 radican en la baja adopción tecnológica, la falta de capacitación y la informalidad en la gestión de proyectos. “Aún existe poco conocimiento sobre las ventajas de la digitalización y el uso de metodologías BIM, tanto en el ámbito público como privado”, subrayó.
Garzón destacó que, pese a que Ecuador se integró recientemente a las redes BIM gubernamentales regionales, todavía es necesaria una normativa nacional que impulse de manera sostenida la innovación digital en la construcción. Asimismo, señaló que la caída del empleo en obras públicas y privadas en 2023 y 2024 afectó el ritmo de recuperación del sector.
En cuanto a tendencias tecnológicas y sostenibles, la industria ecuatoriana empieza a incorporar gemelos digitales y herramientas BIM integradas con inteligencia artificial (IA), que permiten simular y optimizar procesos constructivos, así como realizar mantenimiento predictivo. También crece la aplicación de la economía circular, con materiales reciclados, estructuras modulares y diseños que reducen residuos.
Otro avance significativo son los edificios de energía casi nula (nZEB), que combinan sistemas de ventilación optimizados, iluminación natural y paneles fotovoltaicos para autoconsumo. Paralelamente, la construcción modular y prefabricada gana espacio como opción eficiente para proyectos de vivienda social y obras con plazos ajustados.
En términos económicos, el PIB de la construcción representa actualmente el 3,5 % del PIB nacional, con más de 3.000 empresas registradas en la Superintendencia de Compañías. A pesar del tamaño del sector, la contracción económica y la limitada inversión pública han frenado su expansión durante los últimos dos años.
Las políticas fiscales también han tenido un impacto limitado. En 2024, el Gobierno implementó un mecanismo para la devolución del IVA en proyectos inmobiliarios, con el objetivo de reducir costos y dinamizar el flujo de inversión. Sin embargo, según el análisis de la consultora Market Watch, la medida no logró reducir los precios de la vivienda ni estimular significativamente la demanda.
El plan estatal para construir 200.000 viviendas en cuatro años, con una inversión superior a 2.400 millones de dólares (60 % proveniente del sector privado), se mantiene como un reto importante. Según Garzón, el éxito de esta meta dependerá de la agilidad del Gobierno para concretar alianzas público-privadas y establecer reglas claras para la ejecución de los proyectos.
De acuerdo con proyecciones oficiales, la economía ecuatoriana crecería 2,8 % en 2025, lo que podría traducirse en una mejora gradual de la actividad constructora. Las señales de recuperación trimestral y las medidas de financiamiento impulsadas por la Corporación Financiera Nacional apuntan hacia una reactivación progresiva, aunque con diferencias entre los subsectores de vivienda, infraestructura y obras públicas.
El optimismo del sector es moderado, pero sustentado. “Hay señales positivas en la venta de materiales como cemento, acero y ferretería. Si las inversiones se concretan, podríamos mantener un ritmo de crecimiento del 2,5 % en 2025 y similar en 2026”, afirmó Garzón, quien enfatizó la importancia de fortalecer la inversión en infraestructura, generación hidroeléctrica, agroindustria y minería para consolidar esta tendencia.

