El Gobierno ecuatoriano y dirigentes indígenas de la provincia de Imbabura alcanzaron un acuerdo este miércoles, 15 de octubre de 2025, que puso fin a casi un mes de intensas protestas. El anuncio fue hecho por el ministro del Interior, John Reimberg, quien celebró el resultado del diálogo y aseguró que “Ecuador está en paz”, en referencia al compromiso alcanzado entre el Ejecutivo y las comunidades originarias.
“El Gobierno del presidente Daniel Noboa es de diálogo, de consensos y de palabra. Hemos cumplido con el país”, expresó Reimberg a través de su cuenta oficial en la red social X (antes Twitter), destacando el carácter pacificador de la negociación que logró detener las movilizaciones en la Sierra Norte.
Las protestas, que se extendieron durante 24 días, dejaron un saldo de decenas de heridos y tres fallecidos en distintas localidades de Imbabura. La tensión social había aumentado desde que el Gobierno emitió el Decreto Ejecutivo N.º 126, con el cual se eliminó el subsidio al diésel, medida que desató una fuerte respuesta del movimiento indígena encabezado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie).
Tras horas de diálogo en la Gobernación de Imbabura, representantes de cinco pueblos indígenas aceptaron levantar el paro y regresar a sus comunidades. El acuerdo fue suscrito junto al ministro Reimberg y funcionarios de la Presidencia, quienes reiteraron el compromiso de mantener abiertas las mesas de trabajo para atender las demandas sociales y económicas de la región.
El presidente de la Federación de los Pueblos Kichwas de la Sierra Norte (Chijallta FICI), Mesías Flores, confirmó la decisión de suspender las movilizaciones, aunque aclaró que las comunidades permanecerán en asambleas permanentes a la espera de respuestas concretas del Gobierno nacional. “Regresamos a nuestros territorios, pero seguiremos vigilantes”, afirmó el dirigente.
Imbabura se había convertido en el epicentro del descontento social, con bloqueos en vías principales, paralización de actividades productivas y enfrentamientos que afectaron a miles de habitantes. Con el nuevo acuerdo, se busca restablecer la normalidad en la provincia y encaminar un proceso de diálogo que permita resolver los conflictos mediante el consenso y la transparencia.
El Ejecutivo destacó que este resultado refleja el compromiso del Gobierno de Daniel Noboa con la paz y la gobernabilidad, priorizando el diálogo sobre la confrontación. Reimberg reiteró que el objetivo del régimen es “escuchar y cumplir con la palabra dada”, enfatizando que el proceso de concertación con los sectores sociales continuará en las próximas semanas.
El fin del paro en Imbabura representa un respiro para el país y una oportunidad para reconstruir la confianza entre el Estado y los pueblos indígenas, actores fundamentales en la vida política y social del Ecuador.

