Ecuador consolida su liderazgo regional en biodiversidad agrícola.
Con más de 29.000 muestras de semillas, plantas in vitro y siembras permanentes pertenecientes a alrededor de 1.000 especies cultivadas y silvestres, el Banco de Germoplasma del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) se ha convertido en uno de los cuatro bancos de agrobiodiversidad más grandes de América Latina, según informó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP).
Durante el último año —de noviembre de 2023 a octubre de 2024— se incorporaron 670 nuevas muestras correspondientes a 41 especies agrícolas, consideradas estratégicas para la alimentación y la seguridad alimentaria del país.
La mayor colección de cacao en América Latina
Entre las colecciones más destacadas del Banco de Germoplasma se encuentra la de cacao, símbolo de la identidad agrícola ecuatoriana, con más de 3.400 muestras distribuidas entre las provincias de Los Ríos, Guayas y la Amazonía.
El banco también conserva una amplia diversidad de superalimentos y cultivos tradicionales, entre ellos quinua, chocho (altramuces), maíz, papa, yuca, oca, melloco, mashua, camote y maní, además de frutales como chirimoya, tomate de árbol, mortiño, maracuyá, macambo y plátano. A esta lista se suman plantas medicinales, pastos y forrajes, esenciales para la agricultura sostenible.
El director ejecutivo del INIAP, Raúl Jaramillo, destacó que esta labor de conservación representa la base genética de la seguridad alimentaria ecuatoriana, al preservar especies resistentes a condiciones extremas y a las amenazas del cambio climático.
Valor cultural y económico del patrimonio agrícola
Por su parte, César Tapia, responsable del Departamento Nacional de Recursos Fitogenéticos, subrayó que el banco no solo resguarda material vegetal para la investigación, sino que también impulsa el mejoramiento genético y apoya a los productores locales mediante la restitución de semillas a la agricultura familiar.
Tapia añadió que este trabajo tiene un alto valor cultural y económico, ya que contribuye a preservar el patrimonio agrícola nacional y fomenta el desarrollo de productos sostenibles con identidad ecuatoriana.
Tecnología para conservar la vida
El Banco de Germoplasma emplea métodos avanzados de conservación, entre ellos el almacenamiento de semillas ortodoxas en cámaras frías a -10°C y -15°C, lo que garantiza su viabilidad durante décadas. También se realizan preservaciones en campo y cultivos in vitro, así como crioconservación en nitrógeno líquido a -196°C, técnica que asegura la preservación genética indefinida sin pérdida de viabilidad.
Estas labores son posibles gracias a la infraestructura del INIAP, que cuenta con siete estaciones experimentales y cinco granjas experimentales distribuidas en todo el territorio nacional.
Ecuador en la “Bóveda del fin del mundo”
En reconocimiento a la importancia de su trabajo, el Banco de Germoplasma de Ecuador envió 800 muestras de chocho, maíz, quinua y amaranto al Svalbard Global Seed Vault, conocido como la “Bóveda del fin del mundo”, ubicada en Noruega. Este depósito global garantiza la preservación de semillas ante desastres naturales, plagas o conflictos.
El envío se realizó bajo el sistema Black Box, que permite que las muestras permanezcan bajo propiedad soberana del país de origen. Este paso refuerza el papel del Ecuador en la conservación mundial de la agrobiodiversidad.
Por su aporte a la producción y protección sostenible de plantas, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) otorgó al INIAP un Reconocimiento Global, consolidando su posición como referente en investigación agrícola en la región.

