En los primeros siete meses de 2024, la evolución de los créditos y depósitos en Ecuador ha mostrado signos de estancamiento, reflejando la falta de dinamismo en la economía del país. A pesar de una mejora temporal en los depósitos, los datos sugieren que el crecimiento económico sigue siendo débil.
Según la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), la cartera bruta de créditos en el sector bancario creció a un ritmo menor en comparación con el año anterior. En 2023, el crecimiento anual de los créditos osciló entre el 11,2 % y el 14,2 %. Sin embargo, en 2024, este crecimiento se redujo, con tasas que fueron del 9,1 % en enero al 8,2 % en julio. Este desaceleramiento en el crédito es un reflejo del estancamiento económico que enfrenta el país.
Por otro lado, los depósitos han experimentado una evolución mixta. En 2023, los depósitos mostraron un crecimiento de entre el 6,9 % y el 7,6 %. Aunque el primer cuatrimestre de 2024 presentó tasas de crecimiento más bajas en comparación con el año anterior, hubo una recuperación en mayo, junio y julio. No obstante, expertos advierten que este aumento en los depósitos no debe ser interpretado como una señal de recuperación económica, ya que los créditos siguen sin mostrar un crecimiento significativo y la economía sigue enfrentando problemas como la caída en las ventas y la falta de incremento en el empleo.
Santiago García, economista y docente de la Universidad Central del Ecuador (UCE), sugiere que el repunte en los depósitos podría ser estacional, posiblemente relacionado con el pago de utilidades a los trabajadores. García enfatiza que el aumento en los depósitos no necesariamente refleja una mejora en la economía general.
Ángel Maridueña, economista y profesor titular de la Universidad Estatal de Milagro, coincide en que tanto los créditos como los depósitos muestran una tendencia a la baja que concuerda con los reportes del Banco Central del Ecuador (BCE) y del Servicio de Rentas Internas (SRI). Según Maridueña, estos datos indican claramente que la economía no está en su mejor momento.
A julio de 2024, la cartera bruta de la banca privada alcanzó los $43.892 millones, con una distribución del crédito de la siguiente manera: 43,8 % en crédito productivo, 41,7 % en crédito de consumo, 7,9 % en microcréditos, 6,1 % en crédito para vivienda, y solo 0,5 % en crédito educativo. Por su parte, los depósitos sumaron $48.635 millones, de los cuales el 46,9 % correspondió a depósitos a plazo fijo, el 24,6 % a depósitos de ahorro, el 23,6 % a depósitos monetarios, y el 5 % a otros tipos de depósitos.
Aunque se observa un crecimiento mensual constante en créditos y depósitos, Maridueña aclara que estas variaciones no son indicativos precisos de la salud económica. La falta de aumento significativo en el crédito puede deberse a la cautela de las entidades financieras frente a los riesgos y a las dificultades económicas de los individuos para cumplir con sus obligaciones financieras.
En resumen, la situación económica de Ecuador sigue enfrentando desafíos, y aunque algunos indicadores financieros muestran mejoras temporales, el estancamiento general persiste. Los expertos advierten que una recuperación económica duradera requiere más que solo un aumento en los depósitos, sino también una mejora en el crédito y en las condiciones generales del mercado laboral.

