El presidente-candidato Daniel Noboa se pronunció este martes, 1 de abril, sobre una posible fiscalización por parte de la Asamblea Nacional de la reunión que mantuvo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el pasado mes de marzo. Durante una entrevista en Radio Sucesos, Noboa dejó claro su postura respecto a la fiscalización que podrían iniciar algunos sectores del Legislativo en relación con dicho encuentro.
«Me parece algo chistoso, y me encantaría que lo hicieran», señaló Noboa, refiriéndose a los intentos de fiscalización. «Fue una reunión privada, pero muy positiva, y creo que los resultados para Ecuador son realmente beneficiosos. Lo veo como un error de parte de quienes buscan fiscalizar algo que ha sido positivo para el país», agregó el mandatario, reafirmando que no tiene nada que esconder en cuanto a las conversaciones que sostuvo con Trump en la reunión llevada a cabo en Florida el 26 de marzo.
Esta declaración de Noboa surge en el contexto de las crecientes tensiones políticas en el país, donde sectores de la oposición han cuestionado la naturaleza y el propósito de la reunión entre el presidente ecuatoriano y el mandatario estadounidense. No obstante, Noboa subrayó que se trató de un encuentro privado, cuyo objetivo fue fortalecer las relaciones bilaterales y promover el bienestar económico de Ecuador.
En cuanto a la sesión celebrada en Esmeraldas, que tuvo lugar justo después de su encuentro con Trump, Noboa destacó la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas en su gestión, y expresó su decisión de fiscalizar esta reunión, asegurando que sus acciones son siempre en beneficio del país y de su pueblo. Afirmó que la reunión con Trump resultó ser productiva para Ecuador, especialmente en términos de acuerdos que podrían fortalecer la economía nacional y mejorar la imagen internacional del país.
La reunión entre Noboa y Trump se produjo en un momento crucial, dado el contexto político y económico en el que Ecuador se encuentra, enfrentando desafíos internos y buscando consolidar su presencia en el escenario internacional. A pesar de las críticas, el presidente-candidato reafirmó su compromiso con la transparencia, la apertura al diálogo y la mejora de las relaciones internacionales de Ecuador.
