La vicepresidenta de Ecuador, Verónica Abad Rojas, enfrenta una suspensión de sus derechos de participación por dos años, lo que configura una ausencia temporal en el cargo y abre la posibilidad de que el presidente Daniel Noboa Azín nombre un reemplazo en los próximos días.
El Tribunal Contencioso Electoral (TCE) ratificó la sanción contra Abad tras encontrarla responsable de violencia política de género en un proceso impulsado por la ministra de Relaciones Exteriores, Gabriela Sommerfeld Rosero. Con esta decisión, que es inapelable, Abad queda imposibilitada para ejercer funciones públicas o postularse a cargos de elección popular durante el periodo de la sanción.
El juez Guillermo Ortega, en primera instancia, determinó que la vicepresidenta incurrió en violencia política de género y le impuso una multa de 30 salarios básicos, equivalente a aproximadamente $14.000, además de la suspensión de sus derechos de participación.
La medida genera un nuevo episodio en la tensa relación entre Abad y el Gobierno, luego de que el presidente Noboa la enviara como embajadora en Israel poco después de asumir el cargo. Analistas políticos señalan que esta decisión refuerza el control del Ejecutivo y podría impactar el escenario electoral de los próximos años.
Con la ausencia temporal de Abad, el Gobierno puede proceder a designar un reemplazo, siguiendo los mecanismos constitucionales establecidos. En los próximos días, se espera un pronunciamiento oficial sobre los pasos a seguir en la sucesión del cargo.
