Cristina Reyes, actual vicepresidenciable por el movimiento Acción Movilizadora Independiente Generando Oportunidades (Amigo), ha destacado como una de las figuras políticas más experimentadas del Ecuador. Con una larga trayectoria en la política, ha sido concejala de Guayaquil, asambleísta constituyente, legisladora y parlamentaria andina, siempre en representación del Partido Social Cristiano (PSC), hasta que decidió separarse de la organización tras más de 14 años de militancia debido a discrepancias internas. Ahora, con el apoyo de Amigo, liderado por el joven Victor Bravo, Reyes se presenta como una opción renovadora con un fuerte enfoque en la defensa de los derechos de las mujeres y una visión de transformación para el país.
La transición de PSC a Amigo: un cambio consciente
Reyes reconoce que su relación con el PSC llegó a su fin tras varios desacuerdos con algunos de sus líderes. «No me fui por ninguna candidatura, muchos partidos me ofrecieron serlo, pero no acepté. Decidí seguir mi propio camino», comenta. A pesar de la separación, asegura que no se fue resentida. «Me fui con mucho agradecimiento, especialmente a Jaime Nebot, a quien aprecio mucho. Pero las distancias políticas me llevaron a tomar un nuevo rumbo», afirma.
Ahora, con Amigo, Reyes se siente cómoda y optimista. «Es un nuevo momento para el movimiento Amigo. Aquí buscamos un proyecto en común, con diversidad política, cultural y regional», destaca, subrayando que la agrupación no se basa en rivalidades, sino en construir una alternativa inclusiva para el país.
Compromiso con las mujeres y la educación
Uno de los pilares del discurso de Cristina Reyes es el empoderamiento de las mujeres en todos los ámbitos del gobierno. En su visión, «nuestro gobierno debe ser el gobierno de las mujeres», lo cual implica no solo una mayor representación femenina, sino también la implementación de políticas públicas que combatan la violencia de género y promuevan la equidad. «Si no eliminamos la violencia desde la Función Ejecutiva, ¿cómo podemos esperar que la sociedad cambie?», cuestiona Reyes.
En cuanto a la educación, Reyes destaca la necesidad de mejorar la calidad educativa en el país. «Queremos llevar la educación a estándares internacionales, transformar las infraestructuras deterioradas y garantizar que los maestros reciban formación continua», explica. Además, resalta la importancia de un programa de alimentación escolar adecuado, que no se limite a productos básicos, sino que apueste por una nutrición balanceada y diversa, aprovechando los mercados locales.
Reyes también enfatiza la necesidad de fortalecer áreas clave como las tecnologías, las energías renovables y la agricultura, y de fomentar el liderazgo de las mujeres y niñas en todos estos sectores.
Una mirada internacional: educación y relaciones exteriores
La experiencia de Reyes no solo se limita a lo nacional. Como ex presidenta del Parlamento Andino, ha interactuado con diversas organizaciones internacionales y ha trabajado en la defensa de los intereses de Ecuador. «La política exterior debe ser sólida, con un enfoque estratégico hacia nuestros socios como Estados Unidos, la Unión Europea y China», señala.
En su rol como vicepresidenta, Reyes tiene claro que uno de sus objetivos será mejorar los servicios consulares para nuestros migrantes, fortalecer la diplomacia y generar alianzas que beneficien al país. «La política exterior no es solo un tema de relaciones gubernamentales, sino de generar confianza a través de proyectos como el megapuerto de Chancay en Perú», explica.
Retos del gobierno: seguridad y sostenibilidad
Reyes también se enfrenta a los grandes retos de la actualidad, como la inseguridad y la crisis energética. Para ella, la clave está en fortalecer la institucionalidad del país y darle seguridad energética. «No podemos depender solo de la energía hidroeléctrica, necesitamos incorporar energías eólicas y biomasa», comenta, mencionando que proyectos en provincias como Loja pueden ser clave para lograr una matriz energética más sostenible.
En cuanto a la seguridad ciudadana, subraya la importancia de un liderazgo firme que no solo responda a la criminalidad, sino que también trabaje en la reconstrucción del tejido social. «La seguridad no solo se resuelve con mano dura, sino también con educación, cultura y oportunidades», asegura.
Conclusión
Con un perfil que combina experiencia política, liderazgo social y una profunda preocupación por el bienestar de las mujeres, Cristina Reyes representa una opción de cambio para muchos ecuatorianos. Su enfoque en la educación, la seguridad y las relaciones internacionales promete ser una base sólida para un gobierno inclusivo y transformador.
