Ecuador enfrenta una creciente crisis energética debido a la drástica disminución de los niveles del embalse de Mazar, lo que incrementa el riesgo de apagones en el país. La situación ha llevado a una alerta crítica, con expertos señalando que los cortes de energía podrían ocurrir antes de finales de septiembre si no mejora la situación en los embalses.
Desde mediados de agosto, Ecuador ha experimentado una notable sequía hidrológica, afectando gravemente el sector energético. La central hidroeléctrica de Paute, ubicada en el sur del país, es una de las más impactadas, con caudales de los ríos que la alimentan considerablemente reducidos. La Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Saneamiento y Gestión Ambiental de Cuenca (Etapa EP) confirmó que esta sequía lleva ya 54 días.

A pesar de la declaración de emergencia eléctrica y el incremento en la generación de energía de las centrales hidroeléctricas de Mazar, Paute, Molino y Sopladora, las reservas de agua en estos embalses están en niveles críticos. El embalse de Mazar, en particular, se encuentra 16 metros por debajo de su nivel máximo operativo. Según datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), el 4 de septiembre de 2024, la cota del embalse de Mazar se ubicaba en 2136,19 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), en comparación con los 2137,77 m.s.n.m. del día anterior.
La capacidad total del embalse de Mazar es de 410 millones de metros cúbicos, con un nivel mínimo de operación establecido en 2.098 m.s.n.m. y un máximo de 2.153 m.s.n.m. Aunque es la segunda represa más grande del país, su importancia para el suministro eléctrico es crucial, ya que abastece a las centrales hidroeléctricas de Paute, Mazar y Sopladora.
Actualmente, el embalse de Mazar está a 16,81 metros por debajo de su nivel máximo. En la última semana, ha registrado una caída de 5,17 metros, equivalente a aproximadamente 73 cm diarios. La situación en la provincia del Azuay, donde se encuentra el embalse, sigue deteriorándose, elevando las preocupaciones sobre la estabilidad del suministro energético en Ecuador.
