Un conductor de taxi que presta servicio por taxirruta en Guayaquil se encuentra en estado crítico luego de sufrir un ataque con arma de fuego durante un intento de robo en la avenida Perimetral, a la altura del sector Trinipuerto, en el sur de la ciudad. El incidente ocurrió el martes 3 de junio y la Policía Nacional investiga el caso como una presunta tentativa de asesinato.
Según informaron personas cercanas a la víctima, el conductor ya había sido objeto de actos de violencia días antes, cuando desconocidos le pincharon las llantas de su vehículo, un automóvil que utiliza en modalidad de alquiler para realizar su labor diaria. Este acto parece formar parte de una serie de agresiones que culminaron en el violento asalto ocurrido recientemente.
Durante el ataque, el joven conductor fue alcanzado por varios disparos mientras intentaban robarle el vehículo. El intento de despojarlo de su medio de transporte escaló rápidamente a un enfrentamiento violento, dejando al conductor gravemente herido. El vehículo afectado es parte del sistema de taxirrutas, modalidad de transporte muy utilizada en Guayaquil para facilitar la movilidad de miles de personas.
Las autoridades policiales están llevando a cabo investigaciones para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y determinar si se trata de un ataque dirigido o un robo común que se tornó violento. El sector Trinipuerto es un área que ha registrado reportes de incidentes similares en meses recientes, lo que ha generado preocupación entre los vecinos y usuarios del servicio de transporte.
Este caso evidencia el incremento de la violencia contra conductores de transporte público en Guayaquil, situación que preocupa a gremios y organizaciones dedicadas al sector. “Le pincharon las llantas y ahora por robarle casi lo matan”, expresó un familiar cercano, reflejando el temor y la urgencia de acciones más efectivas para proteger a quienes diariamente arriesgan su vida trabajando en las calles.
Según datos oficiales, los ataques contra conductores de transporte informal y formal han aumentado en un 15% durante el primer semestre de 2025, un indicador que las autoridades buscan revertir con estrategias de seguridad y patrullaje focalizado.
Mientras tanto, la víctima permanece en cuidados intensivos en un hospital de la ciudad, con pronóstico reservado. Familiares y compañeros del gremio de taxirrutas hacen un llamado a las autoridades para fortalecer la seguridad y garantizar condiciones mínimas para que puedan desempeñar su trabajo sin temor a ser atacados.
Este caso se suma a una serie de hechos delictivos que exigen respuestas rápidas y efectivas de los organismos de seguridad en Guayaquil, una ciudad que afronta retos importantes en materia de criminalidad y protección ciudadana.
