Una potente explosión sacudió la Bahía de Guayaquil la noche del martes 3 de junio, dejando varios módulos comerciales completamente destruidos. El estallido se registró alrededor de las 22:30 horas en la intersección de las calles Ayacucho y Eloy Alfaro, en el corazón del centro de Guayaquil.
Testigos y registros audiovisuales muestran el impacto devastador causado por un artefacto explosivo que detonó en el lugar, provocando daños significativos en la infraestructura cercana. La fuerza de la explosión causó alarma entre los residentes y comerciantes de la zona, quienes reportaron fuertes ruidos y vibraciones que generaron pánico y confusión.
Inmediatamente, elementos de la Policía Nacional y personal de la empresa pública Segura EP acudieron al sitio para realizar las primeras evaluaciones, asegurar la escena y coordinar las acciones de emergencia. Según fuentes oficiales, no se reportaron víctimas mortales ni heridos graves, pero la destrucción material es considerable y los daños afectaron a varios locales comerciales ubicados en los módulos atacados.
El Cuerpo de Bomberos también participó en la operación para controlar cualquier riesgo adicional, inspeccionar posibles incendios y evaluar la seguridad de las estructuras afectadas.
Las autoridades han iniciado una investigación para determinar el origen del artefacto explosivo, su posible responsable y el móvil detrás de este atentado que ha generado preocupación en la comunidad guayaquileña. Este hecho se enmarca en un contexto de creciente inseguridad en la ciudad, donde episodios violentos han ido en aumento durante los últimos meses.
La Policía Nacional ha solicitado a la ciudadanía colaborar con cualquier información que pueda ayudar a esclarecer este caso, garantizando el anonimato y la protección de quienes denuncien.
Mientras tanto, las labores de limpieza y reparación ya comenzaron para restaurar el orden en la Bahía, un sector vital para el comercio local y la actividad turística de Guayaquil. Comerciantes afectados exigen mayor seguridad y presencia policial para evitar que incidentes similares vuelvan a suceder.
Este atentado en la Bahía resalta la importancia de reforzar las medidas de vigilancia en zonas estratégicas de la ciudad, tanto para proteger a la población como para preservar la estabilidad económica del centro guayaquileño.
