Los habitantes de Guayaquil se encuentran en medio de una crisis energética, con cortes de electricidad que se prolongarán al menos hasta el 20 de octubre. Esta situación ha llevado a muchos a implementar diversas estrategias para mantener sus actividades diarias. Desde la compra de dispositivos de respaldo hasta cambios en sus rutinas de compra, los ciudadanos están buscando soluciones para lidiar con esta problemática.
Desde el mes pasado, Guayaquil ha estado experimentando cortes de energía que pueden durar más de diez horas al día, aunque en la actualidad se han reducido a intervalos de cuatro a cinco horas. Esta situación ha obligado a muchos a adaptarse rápidamente.
Estrategias de los ciudadanos
Juan Mendoza, un residente del norte de la ciudad, ha tomado medidas para proteger sus electrodomésticos. Durante los primeros cortes, adquirió supresores de voltaje para sus refrigeradores y aires acondicionados. Actualmente, ha comprado tres UPS (sistemas de alimentación ininterrumpida) que le permiten mantener en funcionamiento una lámpara, el enrutador de internet y un par de dispositivos electrónicos durante los cortes.
Además, Mendoza ha modificado sus hábitos de compra. Anteriormente, realizaba pedidos a través de una aplicación móvil cada una o dos semanas; ahora, hace compras más frecuentes, cada dos días, para evitar el almacenamiento excesivo de productos. «Tuve que contratar una versión ilimitada de la aplicación, que cuesta $5 más, pero así puedo comprar todos los días», comentó.
Para preservar sus alimentos, Mendoza utiliza hielo seco en un congelador grande, lo que ayuda a mantener la temperatura adecuada durante los cortes de energía.
Por su parte, Daniel Quishpe, un residente de La Florida, también ha adaptado su rutina de compras. Ahora evita ir al supermercado cada fin de semana y prefiere comprar artículos de primera necesidad cada dos días para evitar que la carne y otros alimentos se echen a perder. «Desconecto todos los aparatos cuando se corta la energía», afirmó.
Uso de tecnología de respaldo
Otro habitante, Jaime Álvarez, ha implementado una solución que combina una batería de automóvil, un regulador de voltaje y un cargador de batería, todo por un costo aproximado de $200. Esta combinación le permite mantener un foco, un televisor y el enrutador de internet funcionando durante los cortes, con una duración de entre cuatro y seis horas. «Es mejor que un generador porque no consumo combustible», agregó Álvarez.
La crisis también ha impactado a los negocios locales. Enrique Barreiro, dueño de un soda-bar en el centro de Guayaquil, ha tenido que ajustar su operación. Para preservar la calidad de los productos, evita abrir constantemente sus refrigeradores y ha notado una caída del 50% en sus ventas durante las últimas semanas. «La energía es fundamental para operar, especialmente para el licuado de frutas y otros equipos», explicó.
A medida que los cortes de energía se vuelven una constante en la vida diaria de Guayaquil, la creatividad y adaptabilidad de sus habitantes se convierten en claves para enfrentar esta situación. Aunque la esperanza es que la situación se estabilice pronto, muchos ya están aprendiendo a vivir con estas restricciones y a implementar soluciones prácticas para mantener su calidad de vida.

