Comerciantes de La Aurora denuncian extorsión y secuestros: “Solo nos queda pedirle a Dios y seguir”

SEGURIDAD

La parroquia La Aurora, en el cantón Daule, se ha convertido en escenario de una creciente ola de violencia que mantiene en alerta a sus residentes. Extorsiones, secuestros y amenazas constantes son parte del día a día de los comerciantes locales, quienes aseguran vivir con miedo permanente.

“Toca confesarse con Dios, pedirle mucha fuerza y seguir”, relata una emprendedora de la zona, reflejando el nivel de angustia que se respira entre los vecinos.

El caso más reciente ocurrió en un asadero de pollos, donde cámaras de seguridad captaron el momento en que una mujer fue violentamente arrastrada por tres hombres armados. La escena, viralizada en redes, es solo uno de los múltiples ataques registrados en las últimas semanas, todos con el mismo patrón: amenazas, exigencias de dinero, y agresiones físicas para infundir terror.

Uno de los episodios más estremecedores fue el secuestro y posterior asesinato de William Patricio G., de 34 años, comerciante del sector. El crimen ocurrió en su propio negocio, donde fue interceptado y luego hallado sin vida, marcando un punto de quiebre en la percepción de seguridad de la comunidad.

Las extorsiones, según los testimonios recopilados, inician con mensajes amenazantes enviados por WhatsApp o llamadas telefónicas. Los delincuentes exigen pagos de “vacuna” bajo amenazas de incendiar negocios, asesinar empleados o secuestrar familiares.

“Nos llegan amenazas a los teléfonos: ‘si no pagas, te desaparecemos’”, confesó un comerciante que pidió el anonimato por temor a represalias.

Vecinos señalan que la violencia ha escalado de simples intimidaciones a delitos graves como secuestros exprés, lo cual ha disparado la preocupación en barrios comerciales y residenciales. Aunque no existen cifras oficiales desglosadas por parroquia, en todo Daule se ha notado un aumento significativo de delitos relacionados con el crimen organizado, similar al registrado en zonas cercanas como Guayaquil y Samborondón.
Exigen respuesta urgente

Frente a esta crisis de inseguridad, los comerciantes piden:

  • Operativos focalizados y permanentes en los corredores comerciales de La Aurora.
  • Mayor presencia policial y tiempos de respuesta más ágiles a las denuncias.
  • Mejor iluminación y cámaras de seguridad en espacios públicos para disuadir a los criminales.

Aunque el municipio ha prometido redoblar los patrullajes y revisar los sistemas de videovigilancia, los vecinos insisten en que las medidas son insuficientes frente a la amenaza constante.

Especialistas en seguridad señalan que el rápido crecimiento urbanístico y comercial de La Aurora ha sido aprovechado por bandas organizadas para establecer redes de extorsión. Estas estructuras criminales operan con un alto grado de planificación y utilizan métodos de presión extrema, como secuestros o atentados, para doblegar a sus víctimas.

“Estamos frente a un fenómeno complejo que requiere un enfoque integral, no solo policial. Es fundamental fortalecer la justicia, la prevención social y la inteligencia operativa”, afirma un analista en temas de seguridad ciudadana.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *