El tramo Puerto Inca-Naranjal en Churute, provincia del Guayas, volvió a funcionar completamente gracias a la inauguración del segundo puente Bailey, realizada el miércoles 12 de noviembre por la prefecta Marcela Aguiñaga, acompañada del personal técnico que verificó que la estructura provisional estuviera lista para su uso.
Estos puentes surgieron como respuesta a un atentado ocurrido el 15 de octubre, que destruyó por completo las estructuras existentes, obligando a su demolición inmediata. Una semana después del incidente, el 22 de octubre, se colocó el primer puente Bailey, permitiendo reactivar parcialmente el tránsito vehicular en la zona.
La prefecta Aguiñaga y el prefecto de Azuay, Juan Cristóbal Lloret, realizaron un recorrido por los puentes para supervisar la instalación final, que se completó en menos de un mes desde el ataque, según destacaron las autoridades.
“Hay un tráfico considerable, especialmente de carga pesada. Por eso coordinamos con la Prefectura del Azuay para garantizar que la actividad económica y turística no se detenga. Sabemos que generó molestias, pero hemos dado soluciones en tiempo récord”, afirmó Aguiñaga.
El primer puente provisional entró en operación el 22 de octubre, mientras que el segundo se habilitó el martes 11 de noviembre. La inversión total en estas obras provisionales asciende a aproximadamente $600.000.
Se estima que alrededor de 5.000 habitantes de la zona y 12.000 usuarios diarios se benefician con la recuperación de esta vía estratégica, esencial para el transporte de productos, mercancías y el desplazamiento cotidiano de los ciudadanos.
“Esta vía es vital para la conectividad entre tres provincias. Debo reconocer la labor de Marcela Aguiñaga: en menos de un mes ya contamos con ambos carriles operativos, lo que mejorará significativamente la fluidez y conexión entre Guayas y Azuay”, resaltó el prefecto Lloret.
Aguiñaga informó además que los puentes provisionales permanecerán en funcionamiento hasta la construcción del puente definitivo de hormigón, cuyo avance actual alcanza el 30 %. Una vez finalizados los estudios y la planificación, se procederá a la demolición de la estructura afectada.
“En los próximos días trasladaremos un puente Bailey adicional junto al existente. Esperamos que, completados los estudios, la ejecución del puente definitivo tome alrededor de 12 meses, aunque habrá que esperar a que termine la temporada de lluvias para iniciar la obra”, explicó la prefecta.
La habilitación de estos puentes es considerada un paso clave para reactivar la economía local, garantizar el transporte seguro de personas y mercancías, y mantener la conectividad estratégica entre Guayas, Azuay y El Oro.

