La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) ha declarado desierta la licitación para arrendar equipos capaces de generar 260 megavatios de energía térmica en Guayaquil, una medida prevista para enfrentar la temporada de estiaje que comienza en septiembre. Esta decisión representa el cuarto intento fallido en los últimos nueve meses para garantizar ese volumen de energía.
El anuncio se realizó el 31 de julio de 2025, fecha en la que debía adjudicarse el contrato para instalar seis turbinas en las centrales Enrique García y Pascuales II. Sin embargo, ninguna de las seis ofertas recibidas cumplió con los requisitos técnicos y económicos establecidos, lo que obligó a cancelar el proceso.
Este nuevo fracaso ocurre a pesar de que se intentó agilizar el concurso mediante una figura de giro específico del negocio, que buscaba evitar la repetición de errores anteriores. El exgerente de Celec abrió el proceso el 9 de julio, pero cuatro días después fue reemplazado tras la detección de irregularidades por la Contraloría, lo que derivó en cambios en la dirección técnica y administrativa.
Los contratos fallidos con empresas como Worlding y Austral no aportaron generación, y dejaron como saldo un déficit financiero estimado en USD 600 millones, además de conflictos legales que incluyen procesos de arbitraje internacional. Esto ha generado preocupación por la seguridad jurídica y la capacidad de planificación del Estado.
Con este nuevo escenario, Ecuador se quedará sin esos 260 MW temporales durante el próximo estiaje, periodo en que la demanda eléctrica supera los niveles normales por la disminución de la generación hidroeléctrica. La falta de estas unidades termoeléctricas podría exponer al país a cortes de luz significativos entre septiembre de 2025 y marzo de 2026.

