La Fiscalía General del Estado ha programado para el próximo 31 de octubre la toma de testimonios anticipados de dos testigos protegidos en el caso Magnicidio FV, que investiga el asesinato del candidato presidencial Fernando Villavicencio, ocurrido el 9 de agosto de 2023 en Quito. La solicitud fue realizada por la fiscal Ana Hidalgo, de la Unidad Investigativa Selecta Especializada contra el Lavado de Activos, a raíz de información clave suministrada por los testigos.
Los testigos son Ronal Patricio H. R., exagente de la Policía Nacional conocido como alias Jonathan, y Marcelo Nicolás L. S., quien formó parte del caso Metástasis. La Fiscalía considera que sus versiones son fundamentales para esclarecer la participación de los presuntos autores intelectuales del crimen, entre ellos el exministro José Serrano, el exasambleísta Ronny Aleaga, Xavier Jordán y Daniel Salcedo.
Ronal Patricio H. R., alias Jonathan, ingresó a la Policía Nacional en marzo de 2013 como subteniente y se desempeñó hasta 2021, cuando fue cesado por una condena por robo con muerte, aunque él asegura que su proceso estuvo marcado por presiones políticas. Actualmente está internado en la Cárcel 4 de Quito y su testimonio incluye experiencias de amenazas y atentados contra su vida dentro de distintos centros de privación de libertad.
Jonathan formó parte de la Unidad de Inteligencia Antidelincuencial (UIAD) desde 2016, desempeñándose en investigaciones de campo, manejo de fuentes humanas, vigilancia, rastreo y operaciones especiales. Según su versión, bajo órdenes del entonces ministro José Serrano, participó en labores de seguimiento de opositores políticos y en operaciones que involucraban evidencia implantada en allanamientos. También asegura haber entregado documentos y armamento a grupos delictivos como Los Choneros y las FARC, lo que lo vincula con complejas redes de crimen organizado.
Dentro de su relato, el exagente narra los múltiples intentos por asesinarlo en prisión, incluyendo intentos de ahorcamiento y amenazas directas a su familia por parte de grupos como Los Lobos. Su inclusión en el Sistema de Protección de Víctimas y Testigos de la Fiscalía busca garantizar su seguridad mientras colabora con la justicia.
Por su parte, Marcelo Nicolás L. S., de 27 años, declaró desde Bolivia y aseguró tener información directa sobre el asesinato de Villavicencio. Vinculado anteriormente al narcotraficante Leandro Norero, alias Patrón, Marcelo tuvo contacto con líderes del Grupo de Delincuencia Organizada Los Lobos y participó en reuniones donde se planificó el crimen. Su testimonio revela que José Serrano habría sido el nexo con la policía para proveer información sobre los movimientos de la víctima, mientras Xavier Jordán propuso la idea del asesinato y Ronny Aleaga participó en su planificación.
Marcelo Nicolás L. S. ha enfrentado múltiples procesos penales, incluyendo tráfico de drogas, tráfico de armas y artículos prohibidos, por los que ha cumplido sentencias en distintos centros penitenciarios. A pesar de su historial, su versión resulta clave para la Fiscalía, ya que detalla la logística del crimen, la recaudación de fondos para ejecutarlo y la implicación de los supuestos autores intelectuales.
Los testimonios anticipados permitirán a la Fiscalía consolidar pruebas contra los cuatro presuntos autores intelectuales y avanzar en el caso, que sigue siendo uno de los más mediáticos y delicados de la historia reciente del país. La audiencia del 31 de octubre marcará un hito en la investigación y podría definir nuevas líneas de acción para la justicia ecuatoriana.

