La reciente condena de tres exjueces por actos ilegales relacionados con el exvicepresidente Jorge Glas ha sacudido el sistema judicial ecuatoriano. El martes 1 de octubre, Émerson Curipallo se convirtió en el segundo juez sentenciado por otorgar de manera irregular un «habeas corpus» a Glas, quien cumple condenas por corrupción. Banny Molina, otro de los implicados, fue el primero en recibir una pena de cárcel por sus actuaciones fuera de la ley.
Las Condenas de los Jueces
Curipallo, perteneciente a la Corte Provincial de Justicia de Santo Domingo de los Tsáchilas, fue hallado culpable de prevaricato y condenado a dos años de prisión. En noviembre de 2022, concedió de forma ilegal una medida cautelar que permitió a Glas salir de la cárcel 4 en Quito, a pesar de que este cumplía penas por corrupción en los casos de Odebrecht y Sobornos 2012-2016.
La Corte Constitucional (CC) observó este caso y, en febrero pasado, se emitió un fallo que establece precedentes en el manejo de medidas cautelares. En este contexto, la CC destacó que la concesión de medidas cautelares improcedentes ha ido en aumento, lo que puede poner en peligro la administración de justicia. En su resolución, la CC instruyó a los jueces a rechazar estas solicitudes si buscan interrumpir decisiones judiciales en procesos penales, advirtiendo que incurrirían en responsabilidad civil y penal.
Testimonio Revelador
En el marco del caso Independencia Judicial, que involucra a varios exfuncionarios, surgieron testimonios que relacionan a Curipallo con Glas. Álex Palacios, exasesor de Wilman Terán, mencionó que la medida cautelar que benefició a Glas fue elaborada por Terán mientras este era juez. Palacios relató que se reunió con Terán y un abogado para gestionar la aprobación de esta medida, lo que pone de manifiesto las conexiones entre los involucrados y el intento de manipular la justicia.
El Caso de Banny Molina
No solo Curipallo enfrenta consecuencias legales. Banny Molina, quien ejerció como juez en Portoviejo, fue condenado a un año de prisión por usurpación de funciones. El 5 de agosto de 2022, Molina otorgó un «habeas corpus» a Christian Araujo, extendiendo este beneficio a Glas y Daniel Salcedo. A pesar de estar bajo investigación por prevaricato, Molina continuó emitiendo sentencias.
Molina fue destituido por la Judicatura en diciembre de 2022 por sus acciones irregulares en el caso de Glas. Durante su testimonio, Daniel Salcedo recordó haber sido presentado a Molina por un abogado, quien supuestamente prometió facilitar su salida de prisión a cambio de una suma de dinero.
Diego Moscoso y Otras Irregularidades
La situación de Diego Moscoso, un juez de Manglaralto, es similar a la de Molina. Moscoso aprobó un «habeas corpus» para Glas en abril de 2022, pero su decisión fue revocada posteriormente por jueces superiores. Al ser investigado, se le encontró culpable de negligencia manifiesta y fue destituido por la Judicatura.
El caso de Glas no solo ha expuesto la vulnerabilidad del sistema judicial, sino que también ha evidenciado cómo ciertos jueces han manipulado su poder para beneficiar a individuos con vínculos políticos.
Implicaciones Futuros
Las condenas de Curipallo, Molina y Moscoso son un llamado de atención sobre la necesidad de reformar y fortalecer la justicia en Ecuador. Este caso plantea serias preocupaciones sobre la integridad del sistema judicial y la influencia de la corrupción en las decisiones judiciales.
