El Consejo Nacional Electoral (CNE) ha anunciado que los votantes que tomen fotografías de sus papeletas durante la segunda vuelta electoral del 13 de abril recibirán una boleta de sanción, lo que marcará el inicio de un proceso en el Tribunal Contencioso Electoral (TCE).
La presidenta del CNE, Diana Atamaint, confirmó que el organismo ya trabaja en un protocolo para garantizar el cumplimiento de esta disposición, la cual fue aprobada en respuesta a un pedido del gobierno del presidente y candidato Daniel Noboa.
Justificación de la medida y su implementación
Según Atamaint, la decisión se basa en informes proporcionados por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, los cuales alertaron sobre posibles riesgos relacionados con la seguridad del proceso electoral y la compra de votos. La restricción busca evitar presiones sobre los electores y preservar la confidencialidad del sufragio.
Para hacer cumplir la resolución, el CNE establecerá directrices claras para los miembros de las Juntas Receptoras del Voto (JRV), quienes serán responsables de verificar que los votantes no utilicen dispositivos electrónicos para capturar imágenes dentro de los recintos electorales.
Acciones legales contra la prohibición
La decisión del CNE ya ha generado reacciones en distintos sectores. Hasta el momento, se han presentado dos impugnaciones y una acción de inconstitucionalidad en contra de la medida, argumentando que podría vulnerar derechos de los ciudadanos. Sin embargo, el organismo electoral sostiene que la normativa tiene un sustento legal sólido y que su objetivo es garantizar la transparencia y equidad del proceso electoral.
Con la proximidad de la segunda vuelta, el debate sobre esta resolución sigue en marcha, mientras el CNE avanza en la implementación del protocolo que determinará cómo se aplicarán las sanciones a quienes incumplan la prohibición.
