Candidatas vicepresidenciales destacan el debate, pero piden mejoras en tiempo y formato
El reciente debate vicepresidencial en Ecuador, organizado por la Universidad Bolivariana del Ecuador (UBE) el pasado 12 de enero, marcó un hito democrático al reunir a 14 de los 16 aspirantes al cargo. Aunque fue considerado un ejercicio histórico y positivo, las participantes criticaron la falta de tiempo para exponer propuestas y cuestionaron el alcance de la difusión del evento.
Pacha Terán (Unidad Popular, Lista 2) destacó que su participación le permitió exponer su programa político, aunque lamentó la ausencia de María José Pinto (ADN, Lista 7), con quien mantiene un conflicto histórico relacionado con la textilera Pinto. Su equipo consideró que Terán fue una de las ganadoras del debate, subrayando su capacidad y experiencia como líder social.
Dallyana Passailaigue (Partido Social Cristiano, Lista 6) calificó el debate como un momento histórico para la democracia. “El pueblo votará por quien tenga experiencia, conocimiento y corazón para servir a los más pobres”, afirmó, destacando que su trayectoria avala su capacidad para liderar.
Karla Rosero (Partido Avanza, Lista 8) señaló que su postura fue reconocida como “seria y coherente”. Presentó propuestas concretas, como el plan Artillería contra la delincuencia y proyectos económicos para convertir a Ecuador en un centro logístico internacional.
Alejandra Rivas (Izquierda Democrática, Lista 12) elogió la pluralidad del debate y pidió que en el futuro estos espacios sean obligatorios mediante reformas al Código de la Democracia. También consideró insuficiente el tiempo para abordar temas clave como la dolarización, el empleo y las relaciones internacionales.
Cristina Reyes (Movimiento Amigo, Lista 16) calificó el debate como un diálogo respetuoso y necesario. Criticó la ausencia de algunos candidatos y enfatizó que los electores necesitan propuestas claras, más allá de las campañas en redes sociales.
Verónica Silva (Partido Socialista, Lista 17) valoró la metodología del debate, aunque pidió mayor tiempo para desarrollar ideas. Su propuesta de pacificación resonó entre sus competidoras y generó interés en el público.
Blanca Sacancela (CREO, Lista 21) opinó que, pese a los nervios y el limitado tiempo, el evento permitió a los ciudadanos conocer las propuestas de los candidatos. Resaltó que este debate sienta un precedente para futuros procesos electorales.
Inés Díaz (SUMA, Lista 23) destacó la importancia de incluir temáticas clave como el IESS y sugirió que futuros debates incorporen herramientas inclusivas, como el lenguaje de señas y traducciones al kichwa, para llegar a más ciudadanos.
Propuestas y críticas al formato
Aunque las candidatas coincidieron en la relevancia del debate para la democracia, señalaron que el formato restringió el diálogo. Además, pidieron mayor apoyo del Consejo Nacional Electoral (CNE) y de los medios públicos para garantizar una mayor difusión y mejor organización.
Este evento marca un precedente en la política ecuatoriana, reforzando el valor del debate como una herramienta para el fortalecimiento del voto informado.
