Entre el domingo y el martes, la violencia en Quinindé, Esmeraldas, dejó un saldo trágico de cuatro fallecidos en distintos atentados. Estos sucesos reflejan un incremento preocupante de la criminalidad en la región, lo que ha llevado a las autoridades a intensificar sus esfuerzos de seguridad.
En un evento separado, agentes del Grupo de Operaciones Motorizadas en Babahoyo lograron capturar a dos adolescentes de 17 años que se encontraban circulando en una motocicleta reportada como robada. La moto había sido sustraída el 24 de septiembre en el sector La Malaria, y su recuperación se produjo durante una persecución policial.
Según el informe oficial, los jóvenes intentaron huir al notar la presencia policial, lo que desencadenó una persecución que finalizó cuando fueron interceptados en las cercanías del ECU911. Durante el registro, uno de los adolescentes fue encontrado con una pistola cargada con cinco balas. Ambos no pudieron explicar la tenencia de la moto robada y, como resultado, fueron llevados a la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen).
El coronel Deyvi Silva, jefe de la Policía en Babahoyo, destacó que la captación de adolescentes por parte de grupos delictivos es una tendencia creciente. Esto se hace con el objetivo de evitar que sean detenidos en caso de cometer delitos graves, como homicidios. Silva hizo un llamado a los padres para que mantengan un mayor control sobre sus hijos, con la intención de prevenir que sean reclutados por organizaciones criminales.
