Recientemente, un video que circuló en redes sociales desató polémica tras acusaciones de “farra” por parte del presidente de la Asamblea Nacional, Daniel Noboa. El 1 de abril, Noboa acusó a los asambleístas de la Revolución Ciudadana (RC) de haber participado en una fiesta de lujo en un penthouse en Esmeraldas tras la sesión 1017, celebrada el 26 de marzo de 2025. Sin embargo, dos legisladores del mismo movimiento político, presentes en las imágenes que se difundieron, desmintieron esas acusaciones, asegurando que lo que en realidad ocurrió fue una sencilla comida compartida con el alcalde de Esmeraldas, Vicko Villacís.
Desmintiendo las acusaciones de “farra”
Los videos que causaron la controversia mostraban a varios asambleístas, entre ellos Lenin Barreto, compartiendo lo que parecía una reunión social en un lugar exclusivo de la ciudad. Esta imagen fue interpretada por algunos como una fiesta inapropiada, sobre todo porque la cita ocurrió poco después de una sesión oficial de la Asamblea en la que se discutieron temas de importancia nacional.
Barreto, en su defensa, aclaró que lo ocurrido tras la sesión no fue un evento festivo como se había insinuado, sino una «merienda» organizada por el propio alcalde de Esmeraldas, con el objetivo de estrechar lazos y compartir un momento entre compañeros de partido. Según el legislador, las imágenes no reflejan la realidad del encuentro, ya que no se trató de una celebración, sino de un espacio para compartir y dialogar de manera informal.
La polémica detrás del evento: ¿qué pasó realmente?
El hecho de que algunos miembros de la Revolución Ciudadana participaran en este encuentro en una ubicación exclusiva generó especulaciones sobre el tipo de evento. Mientras algunos detractores de la RC interpretaron la situación como una muestra de lujo y excesos por parte de los asambleístas, otros defendieron que, tras una jornada de trabajo, era natural que los políticos compartieran un espacio de distensión, sobre todo con un aliado local como el alcalde de Esmeraldas.
El hecho también destaca la creciente polarización política en el país, especialmente en un contexto donde las figuras del correísmo continúan siendo objeto de críticas por su estilo de vida y manejo de recursos públicos. En particular, la referencia al «penthouse» generó reacciones inmediatas en redes sociales, donde muchos ciudadanos expresaron su desaprobación por lo que consideraron un gasto innecesario en medio de los problemas sociales que enfrenta el país.
Reacción de Daniel Noboa y la oposición
El presidente de la Asamblea, Daniel Noboa, no tardó en reaccionar ante el video, acusando al correísmo de participar en una “farra” después de la sesión en Esmeraldas. Para Noboa, este tipo de eventos representaba un contraste con la situación de miles de ecuatorianos que enfrentan dificultades económicas y sociales. Su intervención fue parte de una serie de comentarios dirigidos a criticar el manejo de los recursos por parte de la Revolución Ciudadana y otros sectores políticos asociados al gobierno anterior.
Desde la oposición, varios actores políticos señalaron que la reunión en Esmeraldas, más que una “merienda” como defendieron los asambleístas correístas, reflejaba una desconexión con la realidad del pueblo ecuatoriano, algo que según ellos los políticos deben tener siempre presente.
Las imágenes en redes sociales: un factor de controversia
Lo que sin duda incrementó la polémica fueron las imágenes que circularon rápidamente por las redes sociales. En estos videos, que fueron captados en lo que aparentemente era una sala elegante, se puede ver a varios legisladores compartir risas y bebidas en un ambiente relajado, lo cual fue interpretado por muchos como una muestra de frivolidad política.
La rápida viralización de estas imágenes aumentó el interés de los medios de comunicación, que comenzaron a indagar sobre la veracidad de las acusaciones. A pesar de las defensas presentadas por los asambleístas de la Revolución Ciudadana, la situación desató un debate en la opinión pública sobre la ética y los comportamientos de los políticos en tiempos de crisis social.
