Durán fue escenario de una intervención sanitaria luego de que Arcsa detectara graves irregularidades en una planta productora de empanadas destinadas a Guayaquil y otros cantones cercanos. Durante la inspección, los técnicos encontraron aproximadamente 160 mil discos de empanadas, muchos de ellos ya elaborados mediante procesos antihigiénicos y con notificación sanitaria caducada.
El operativo reveló múltiples infracciones: los empaques carecían de documentación válida y las instalaciones mostraban un estado de limpieza alarmante. Según los reportes, las áreas de producción estaban infestadas de cucarachas y la manipulación de los alimentos sensibles, como proteínas, salsas y quesos, no cumplía con las normas básicas de higiene. Entre los productos incautados había empanadas etiquetadas con sabores como “rancheras” y “pizza”.
Un video difundido por Arcsa muestra claramente la gravedad de la situación: los espacios de almacenamiento y la cocina presentaban suciedad generalizada, pisos contaminados y rastros de heces de roedores. La presencia de plagas y la inadecuada disposición de los alimentos sensibles constituyen un riesgo directo para la salud pública.
Ante estas irregularidades, Arcsa procedió a clausurar la planta de manera inmediata, argumentando que las condiciones encontradas no garantizaban la inocuidad de los productos. La institución enfatizó que este tipo de inspecciones son vitales para proteger a los consumidores y prevenir brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Autoridades sanitarias recuerdan que la adquisición de productos con notificación sanitaria caducada o elaborados en condiciones antihigiénicas puede provocar intoxicaciones alimentarias, infecciones gastrointestinales y otros riesgos graves para la salud. En este sentido, Arcsa mantiene una vigilancia estricta sobre los locales que producen y distribuyen alimentos a gran escala en la región.
El operativo de Durán evidencia la importancia de cumplir con las normas de higiene y almacenamiento seguro en la industria alimentaria, así como la responsabilidad de los productores de garantizar la calidad de sus productos antes de llegar al consumidor final.

