Guayaquil refuerza protocolos ante alertas de maletas y vehículos abandonados tras atentado del 14 de octubre
Entre la mañana del lunes 20 y la tarde del martes 21 de octubre, Guayaquil registró al menos cinco alertas de presuntos artefactos explosivos en distintos puntos de la ciudad. Todas fueron atendidas por personal especializado, y tras inspecciones exhaustivas se descartó la presencia de explosivos en cada uno de los lugares intervenidos.
Los operativos contaron con la participación de la Policía Nacional, el Grupo de Intervención y Rescate (GIR), la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM), el Cuerpo de Bomberos, Segura EP y el ECU911, coordinando un despliegue intenso y articulado entre las instituciones. Se aplicaron protocolos de seguridad, se cerraron calles y se establecieron perímetros, contando incluso con canes entrenados para detectar explosivos.
Las alertas ocurrieron en varios sectores de la ciudad: avenida 25 de Julio, Pío Montúfar y Colón, avenida Vicente Trujillo y Colón con Víctor Hugo Briones, en el barrio Garay. La más relevante fue la de la avenida 25 de Julio, donde un vehículo abandonado generó alarma y obligó a cerrar al menos un kilómetro de la vía durante casi tres horas, afectando el tránsito y la actividad comercial. Además, instituciones educativas suspendieron temporalmente sus clases como medida preventiva.
Estas situaciones se producen en el contexto del atentado del martes 14 de octubre, cuando un coche bomba explotó en un centro comercial del norte de la ciudad, dejando un fallecido y al menos 26 heridos. Desde entonces, los protocolos de seguridad se han endurecido y la ciudadanía permanece en alerta, generando lo que las autoridades califican como terrorismo psicológico.
Según Álex Anchundia, gerente general de Segura EP, algunas personas buscan aprovechar la situación para generar alarmas falsas. Sin embargo, las instituciones insisten en mantener todas las precauciones, aun cuando finalmente se descarte la amenaza. “No podemos dejar pasar una novedad así; toca aplicar el protocolo, logística de recursos y coordinación con las entidades de emergencia”, explicó Anchundia.
Los protocolos aplicados ante una alerta incluyen la identificación del vehículo o mochila sospechosa mediante cámaras de videovigilancia, despliegue de equipos móviles de la ATM y Segura EP, cierre de vías, establecimiento de perímetros de seguridad y coordinación con Policía, Fuerzas Armadas y Bomberos. En el caso de la avenida 25 de Julio, las cámaras permitieron identificar al propietario que dejó el carro en la vía, mientras que en el mercado Central, se logró detectar a la persona que abandonó una mochila sospechosa.
Estas medidas buscan garantizar la seguridad ciudadana, reducir riesgos y mantener la confianza en los sistemas de emergencia ante un contexto de mayor alerta tras los recientes atentados. Las autoridades reiteran la necesidad de reportar cualquier novedad al ECU911 y seguir los protocolos para minimizar impactos y evitar pánico entre la población.

