El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, hizo un fuerte pronunciamiento este lunes 11 de noviembre sobre la situación política del país, especialmente en un contexto de tensiones con el gobierno de Daniel Noboa. Álvarez, quien llegó a la Alcaldía bajo la bandera de la Revolución Ciudadana, dirigió un mensaje a las Fuerzas Armadas del Ecuador (FF. AA.), instándolas a ser guardianes de la Constitución y a no permitir que nadie socave la democracia en el país.
“Ustedes han sido los héroes de muchas gestas históricas. Las honorables Fuerzas Armadas no le fallen al país. No permitan que se pisotee la Constitución. Que se respete nuestra carta magna. Que se respete la democracia”, afirmó Álvarez en su mensaje.
Este pronunciamiento se produce en un momento delicado para el gobierno, después de que el Ministerio del Trabajo aplicara una sanción administrativa contra la vicepresidenta y embajadora de paz en Israel, Verónica Abad. La sanción, que consiste en la suspensión de 150 días sin sueldo, está vinculada a una falta cometida por la funcionaria, quien no se presentó en la Embajada de Turquía en Ankara el 1 de septiembre, tal como le había ordenado la Cancillería. Abad llegó a su destino el 9 de septiembre, lo que constituyó una infracción bajo el artículo 48 de la Ley Orgánica de Servicio Público, que tipifica como falta grave el “abandono injustificado del trabajo por tres o más días consecutivos”.
Álvarez, al referirse a la situación política actual, manifestó que es el pueblo quien debe decidir su futuro a través del voto en las urnas. «Que en febrero gane el que quiera Dios y el pueblo en mayoría, pero no permitan que sigan destruyendo el país ni pisoteando la Constitución», expresó en un mensaje a través de su cuenta en la red social X. Además, hizo un llamado a las Fuerzas Armadas a mantener su patriotismo y honor, y a seguir siendo leales a la nación: “Confiamos en ustedes, patriotismo, disciplina, honor y lealtad. ¡Que viva el Ecuador!”, concluyó.
El alcalde de Guayaquil, que ha mantenido una postura crítica hacia el gobierno de Noboa, también ha sido protagonista de varios conflictos políticos. Uno de los episodios más recientes está relacionado con la legisladora Lucía Jaramillo, del movimiento oficialista Acción Democrática Nacional (ADN), quien lo denunció por violencia política de género. Álvarez, en respuesta, había llamado a Jaramillo “pobre niña vaga” y la había acusado de no haber trabajado como concejala en el municipio, al igual que su hermana. Esta confrontación llevó al Tribunal Contencioso Electoral (TCE) a imponerle una multa de $9.660 a Álvarez por incurrir en violencia política de género, una infracción grave establecida en el artículo 279 del Código de la Democracia.
El pedido de Álvarez a las Fuerzas Armadas y su llamado a la unidad en defensa de la Constitución reflejan el contexto de un Ecuador polarizado, en el que el panorama electoral de 2025 está marcado por fuertes divisiones políticas. La situación se intensifica aún más con la sanción a la vicepresidenta Abad y las tensiones entre autoridades del gobierno y figuras locales como el alcalde de Guayaquil.
