El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, denunció que es víctima de una persecución política impulsada por el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, mediante la Fiscalía General del Estado. En una entrevista concedida a la agencia EFE, el funcionario afirmó que las acciones judiciales buscan inhabilitarlo políticamente por expresar su desacuerdo con el Gobierno. “Soy oposición porque hay cosas que no están bien. A ellos les molesta que uno alce la voz. Todo está mal, aunque quieran hacerlo ver perfecto”, señaló.
Álvarez, quien llegó al cargo en 2023 con el respaldo del correísmo, sostuvo que Noboa “golpea con mano ajena”, en alusión al accionar de funcionarios públicos, entre ellos el director de la Unidad de Análisis Financiero y Económico (UAFE), Julio José Neira. Este último había adelantado que “es probable que haya un alcalde sentenciado” en el caso de presunto contrabando de combustibles, denominado “Triple A”, proceso judicial que involucra al alcalde por su participación en un negocio familiar de estaciones de servicio.
“Caso político” y uso de la Fiscalía
El alcalde de Guayaquil calificó el caso Triple A como una maniobra “política” construida con “inventos e informes forjados”. Aseguró que el proceso es dirigido por el fiscal subrogante Carlos Alarcón, nombrado recientemente “a dedo”. “¿Cuáles son las pruebas para llevarnos a juicio? Ninguna. Hay siete peritajes y todos están a nuestro favor. No pueden ocultar la verdad”, manifestó Álvarez, quien porta un grillete electrónico como medida cautelar.
El funcionario añadió que cuando Alarcón asumió temporalmente la dirección de la Fiscalía, ordenó un allanamiento en su vivienda dentro de una nueva investigación por presunto lavado de activos. “He declarado más que el propio presidente, y él tiene mucho más patrimonio que yo. Mis empresas y mi familia pagamos impuestos y honramos nuestras rentas”, enfatizó, en referencia a las recientes deudas tributarias del grupo empresarial Noboa.
“El país está tan jodido que dan ganas a veces”
El alcalde considera que las investigaciones buscan debilitar su figura política ante una eventual reelección en 2027 o una candidatura presidencial. Aunque afirmó que no lo tenía previsto, reconoció que “el país está tan jodido que dan ganas a veces”.
Denuncia vínculos entre caso de explosión y empresa de familia Noboa
Álvarez también señaló que podría enfrentar nuevas represalias luego de exigir respuestas al Gobierno y a la Fiscalía sobre la liberación de un sospechoso vinculado a la explosión registrada en junio pasado en la Bahía de Guayaquil. De acuerdo con el alcalde, cámaras de seguridad mostraron que el vehículo presuntamente usado en el ataque llegó a una vivienda donde posteriormente se estacionó un Porsche perteneciente a Industrial Molinera, empresa de la familia Noboa.
“Antes de ese caso no había bombas en Guayaquil y ahora ya tenemos cuatro. Ese Porsche llegó a la casa del presunto autor con demasiados elementos de convicción. Si fuera mío, ya estaría preso”, declaró. Según el alcalde, el sospechoso fue liberado gracias a “padrinos poderosos”, mientras el Gobierno guarda silencio.
“Necesitamos respuestas. Esto no es un invento; el video está clarito. Debería ser un escándalo nacional”, concluyó Álvarez, quien reafirmó que su gestión y su patrimonio “han sido transparentes y auditables”.

