Vecinos del sur de Guayaquil vivieron momentos de tensión este jueves 18 de junio tras descubrir un artefacto explosivo abandonado en las afueras de una mueblería ubicada entre las calles Sedalana y Los Ríos. El hallazgo del dispositivo generó una rápida respuesta de las autoridades, quienes activaron protocolos de seguridad para proteger a la comunidad.
La alerta fue recibida por la Policía Nacional a las 06:30, momento en el que se reportó la posible presencia de un explosivo en el sector mencionado. El coronel Herbie Guamaní, jefe del distrito 9 de Octubre, explicó que el artefacto era de fabricación casera y que su presencia representaba un riesgo considerable para la población cercana.
Para controlar la situación, las unidades especializadas del Grupo de Intervención y Rescate (GIR) llegaron al lugar y llevaron a cabo una detonación controlada que garantizó la seguridad de los residentes y el entorno. “Las acciones fueron inmediatas para neutralizar el peligro, priorizando la integridad de los ciudadanos,” aseguró Guamaní.
Este hecho incrementa la preocupación sobre la seguridad en esta zona del sur de Guayaquil, donde episodios similares han encendido las alarmas de las autoridades y la ciudadanía. La Policía Nacional mantiene un operativo constante para prevenir actos de violencia y atentados con explosivos, que afectan la tranquilidad del barrio.
Expertos en seguridad insisten en la importancia de denunciar cualquier objeto sospechoso para evitar tragedias. En lo que va del año, se han registrado varios intentos de atentados con artefactos improvisados en diferentes sectores de la ciudad, lo que ha llevado a reforzar la presencia policial y el monitoreo con tecnología avanzada.
Los residentes de Sedalana y Los Ríos agradecieron la rápida intervención policial y pidieron a las autoridades mantener el patrullaje preventivo para reducir riesgos. Además, hicieron un llamado a la comunidad para que permanezcan alerta y colaboren denunciando cualquier comportamiento inusual.
Con este caso, queda claro que la seguridad sigue siendo un reto para Guayaquil, especialmente en sectores vulnerables. Las autoridades continúan trabajando en estrategias para fortalecer el control y garantizar la protección de todos los ciudadanos frente a amenazas como esta.
