El regreso de Shakira a Ecuador ha generado una ola de entusiasmo que se refleja no solo en las calles de Quito, sino también en los aeropuertos del país. Decenas de fanáticos se organizaron con semanas e incluso meses de antelación para asegurar su presencia en el esperado concierto de la artista colombiana.
Entre ellos se encuentran Desiré Carvaca y Pamela Barco, dos jóvenes de 24 y 23 años respectivamente, quienes partieron desde Mucho Lote, al norte de Guayaquil, rumbo a la capital. Compraron sus boletos de avión y reservaron alojamiento apenas se habilitó la venta de entradas para el show.
“En el tiempo que compramos todo pudimos conseguir los pasajes de ida y regreso en 132 dólares y un Airbnb por 40, cerca del estadio. Compramos todo hace dos meses para viajar y estar tranquilas ahora”, contó Desiré, emocionada antes de abordar su vuelo.
Las jóvenes viajan junto a dos amigos que lograron conseguir las entradas haciendo fila presencialmente. El grupo planea asistir a la primera fecha del concierto de Shakira en el estadio Olímpico Atahualpa, evento que ha convocado a miles de seguidores de distintas provincias.
Este sábado 8 de noviembre, desde el aeropuerto José Joaquín de Olmedo de Guayaquil, salieron 19 vuelos hacia Quito, según reportes de las aerolíneas. El primero despegó a las 06:10 y el último está programado para las 21:10. Las autoridades aeroportuarias informaron que la demanda de pasajes aumentó más del 70 % durante este fin de semana, impulsada por los conciertos de la cantante.
Pamela relató que el grupo decidió viajar ligero, con mochilas y chompas en mano, para evitar costos adicionales. “Si no conseguíamos entrada, igual íbamos a Quito”, dijo entre risas. Planean aprovechar su estancia para recorrer el Metro de Quito, visitar la Mitad del Mundo y el centro histórico, antes de regresar en el último vuelo disponible.
El entusiasmo por ver a la artista también llevó a otros fanáticos a improvisar sobre la marcha. María Fernanda Cueva, otra admiradora de Shakira, consiguió un boleto de avión de ida, pero no de regreso. “Una madrugada hace un mes logré comprar el de ida. Me arrepiento de no haber comprado el de vuelta por confiarme”, explicó.
Ante la falta de hospedaje en la capital, Cueva y sus amigos planean salir del concierto, comer algo y dirigirse a la terminal terrestre de Quitumbe para intentar conseguir un bus hacia Guayaquil. “Vamos a la suerte. Tenemos todo el domingo para ver cómo regresamos”, dijo con optimismo.
El auge turístico que ha provocado la presentación de Shakira también ha beneficiado a hoteles, restaurantes y servicios de transporte. De acuerdo con estimaciones municipales, se espera la llegada de más de 100.000 asistentes durante las dos fechas de conciertos.
La cantante colombiana, que no se presentaba en Ecuador desde hace siete años, ha reavivado el fervor de miles de seguidores que crecieron con sus canciones. “Yo creo que todos crecimos escuchando a Shakira y este será un buen momento para compartir con amigos o familia”, concluyó Desiré, reflejando el sentir general de los fanáticos.

