Ecuador prohíbe exportar cangrejos por seis años: el sector artesanal celebra la medida para proteger el recurso

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Ecuador suspende exportación de cangrejos por seis años: pescadores artesanales respaldan la medida

El Gobierno ecuatoriano oficializó una medida que impactará directamente al sector pesquero: la prohibición de exportar cangrejos por un periodo de seis años. Sin embargo, lejos de generar rechazo, la decisión ha sido recibida como una victoria por parte del sector pesquero artesanal, que durante años venía denunciando prácticas ilegales de captura y comercio del crustáceo.

Según Gabriela Cruz, presidenta del gremio de pescadores artesanales, esta resolución “es una ganancia para el país y para el ecosistema”, ya que impide la pesca del cangrejo mediante redes o trampas, técnicas consideradas destructivas para los manglares y para la sostenibilidad del recurso.

“En este país, los ecuatorianos lo que más comen es cangrejo”, enfatizó Cruz, destacando que el objetivo es fortalecer la comercialización interna y garantizar que el producto llegue a más regiones del Ecuador.

La propuesta surgió desde el propio sector artesanal

La dirigente explicó que la idea de suspender las exportaciones nació en el 2024, cuando el gremio presentó la propuesta ante el Viceministerio de Acuacultura y Pesca. La respuesta favorable llegó entre junio y julio de 2025, consolidando una política que prioriza la pesca sostenible y el control del comercio ilegal.

Cruz detalló que durante los últimos años se detectaron exportaciones sin permisos ni registros oficiales, lo que dio paso a una pesca indiscriminada e ilegal. Muchos operadores utilizaban redes para capturar grandes cantidades de cangrejo, práctica que no solo afecta a la especie, sino también a otras que habitan los manglares.

“Cuando se ponen redes como trampas, se destruye el hábitat. Por eso pedimos esta restricción, para proteger los recursos y asegurar que nuestros hijos también puedan vivir del cangrejo”, añadió.

Ganancia ambiental sin perjuicio al pescador

Uno de los puntos que ha generado debate es el impacto económico. Sin embargo, el gremio asegura que los pescadores no se verán afectados, ya que el precio que se les paga por unidad se mantiene, mientras que las mayores ganancias solían concentrarse en los comerciantes y exportadores.

“El pescador recibía lo mismo, el comerciante era quien ganaba más. Ahora, al traer menos cangrejos, los precios locales mejorarán y se detiene el daño ambiental”, explicó Cruz.

Con esta disposición, el comercio interno del cangrejo será el foco principal. La dirigente señaló que ya existen avances en la distribución local: los pescadores artesanales de Manabí, por ejemplo, han logrado expandir su presencia a mercados como Quito y Santo Domingo.

“Queremos que el cangrejo se consuma en todo el país, que llegue a más mesas ecuatorianas”, subrayó.

Hacia un control técnico y sostenible

El gremio propone que las autoridades realicen un estudio anual de capturas de cangrejo para conocer con precisión los niveles de extracción y garantizar un manejo sustentable del recurso. Además, se reforzarán los controles para evitar que el crustáceo salga del país, incluso en pequeñas cantidades.

El Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca recordó que la norma incluye una restricción total: los viajeros no podrán llevar cangrejos como artículos personales o regalos durante el periodo de vigencia de la medida.

Cruz insistió en que la resolución no busca frenar el comercio, sino preservar el recurso y proteger los ecosistemas costeros:

“Si seguimos pescando sin control, en poco tiempo nos quedaremos sin cangrejos. Esta medida nos da la oportunidad de mantener viva una tradición que da trabajo a miles de familias.”

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