El asambleísta Sergio Peña se pronunció de manera contundente después de que el movimiento Revolución Ciudadana anunciara su expulsión oficial del bloque legislativo. A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de la red social X (antes Twitter), Peña criticó duramente a ciertos sectores internos del movimiento, calificándolos como “manzanas podridas”.
En su mensaje, el legislador señaló que “las manzanas podridas están a favor de la delincuencia, mienten a sus propios militantes y se oponen a todo lo que representa el movimiento”. Además, afirmó que estas personas son un pequeño grupo de “tres o cuatro” individuos que “hablan como si representaran un proyecto político, pero en realidad no lo hacen”.
Esta respuesta surge días después de que la Revolución Ciudadana, liderada por figuras afines al expresidente Rafael Correa, decidiera expulsar a Peña debido a su voto a favor del informe para primer debate del proyecto de ley contra economías criminales, lo que fue interpretado como una traición al movimiento.
La expulsión fue anunciada en un comunicado oficial del movimiento el 29 de mayo de 2025, donde se aseguraba que “no se toleraría la traición” y se acusaba a Peña de anteponer sus intereses personales sobre los del pueblo que lo eligió.
Este enfrentamiento interno refleja las tensiones que persisten dentro de la Revolución Ciudadana, una agrupación política que en los últimos años ha mostrado fracturas en su bancada y divisiones sobre el rumbo a seguir. Sergio Peña se convierte así en una figura polémica que desafía a sus críticos y plantea un debate sobre la cohesión del movimiento en momentos electorales y legislativos clave.
En términos políticos, Peña sostiene que las críticas en su contra provienen de un reducido sector que, según él, distorsiona la esencia del movimiento y dificulta la consolidación de un proyecto político sólido y representativo.
Analistas políticos señalan que estos episodios pueden afectar la percepción ciudadana sobre la unidad y fortaleza de la Revolución Ciudadana, justo cuando el país enfrenta desafíos en materia legislativa y social.
Finalmente, Peña reafirma su compromiso con sus ideas y declara que no será silenciado ante lo que considera injusticias internas, lanzando un llamado a la reflexión sobre la verdadera representación política dentro del movimiento.
