En un esfuerzo por frenar el aumento de la violencia y la presencia de organizaciones criminales en la provincia de El Oro, el gobierno de Ecuador ha instalado dos bases militares móviles en las zonas de Puerto Bolívar y el cantón Pasaje. Esta acción forma parte de la estrategia anunciada por el presidente Daniel Noboa durante su visita a Machala, hace menos de una semana. Con la colaboración del gobernador de El Oro, Jimmy Blacio, y el comandante del Ejército Tarqui, general Manuel Dávila, se activaron estos campamentos temporales como respuesta al crimen organizado que afecta a esta región estratégica en el noroeste del país.
El despliegue de estas bases tiene como principal objetivo reforzar el control militar y policial en áreas clave, donde los grupos criminales, incluidos los involucrados en narcotráfico y extorsión, han establecido sus operaciones. En Puerto Bolívar, una zona conocida por su acceso al mar y actividades ilegales vinculadas a la flota de embarcaciones clandestinas, las fuerzas militares trabajarán en coordinación con la Armada Nacional para prevenir la huida de delincuentes por vía marítima. Además, se implementará un sistema de vigilancia tanto terrestre como fluvial, a fin de garantizar que las rutas de escape sean completamente controladas.
Por otro lado, en el cantón Pasaje, el despliegue incluirá vehículos blindados y unidades tácticas equipadas con tecnología avanzada, lo que permitirá a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional actuar de manera más efectiva frente a posibles enfrentamientos con estructuras delictivas. Además, las bases estarán preparadas para realizar operativos conjuntos con otras instituciones de seguridad, lo que optimiza la respuesta ante cualquier amenaza.
El general Manuel Dávila, en declaraciones a la prensa, destacó que el número exacto de efectivos desplegados no ha sido revelado por motivos de seguridad, pero enfatizó que las unidades estarán distribuidas en turnos rotativos para mantener una presencia constante tanto de día como de noche. Las bases móviles han sido diseñadas para ofrecer flexibilidad, lo que significa que si las autoridades consideran necesario reubicar las unidades, podrán hacerlo rápidamente en función de la evolución de la situación en el terreno.
El Ministerio de Defensa y las Fuerzas Armadas han asegurado que estos campamentos están equipados con los medios necesarios para llevar a cabo misiones de control y vigilancia de alta eficiencia. La presencia de vehículos tácticos, armamento pesado y unidades especializadas en operaciones contra el crimen organizado facilitará la captura de miembros de estas organizaciones criminales. Se espera que la intervención también incluya operativos de incautación de armas, explosivos y sustancias ilícitas utilizadas en las actividades ilegales de las mafias.
El objetivo a largo plazo de estas operaciones es desmantelar las redes criminales que operan en El Oro y reducir significativamente el crimen organizado que afecta a las comunidades de la provincia. Las autoridades ya han tenido resultados positivos en operaciones anteriores, incautando explosivos, armas de fuego y drogas, aunque los principales cabecillas de estas organizaciones aún logran escapar gracias a los sistemas de alerta temprana que utilizan.
A pesar de los desafíos, el gobierno de El Oro y las Fuerzas Armadas confían en que las bases móviles permitirán fortalecer el control en esta zona de alta conflictividad. Con la llegada de más unidades tácticas y equipamiento especializado, las operaciones se intensificarán en los próximos días, con la esperanza de lograr una reducción significativa en la violencia y las actividades del crimen organizado.
