En los primeros diez meses de 2024, las prefecturas de Guayas y Pichincha han realizado adjudicaciones por un total de $97 millones. Guayas lidera con $70,5 millones en contratos, mientras que Pichincha sigue con $27,2 millones. Ambas provincias, gobernadas por Marcela Aguiñaga y Paola Pabón, respectivamente, han utilizado principalmente el régimen común para sus contrataciones, que incluye la licitación y la cotización pública. Este régimen representa el 87% de los contratos adjudicados en ambas provincias, seguido por un 10,8% en régimen especial, que se aplica a adquisiciones específicas y emergentes.
Para el analista económico Héctor Delgado, el predominio del régimen común no es motivo de preocupación, ya que se trata de un procedimiento estándar para la contratación de bienes y servicios. La mayor parte de los contratos en Guayas se han destinado a servicios (35,9% del total, equivalentes a $25,4 millones) y obras (31,2%, o $22 millones), seguidos de compras de bienes ($19,8 millones) y consultorías ($3 millones). Los contratos de menor monto corresponden a seguros y otros servicios.
Uno de los contratos más significativos en Guayas fue el de la rehabilitación y asfaltado de la vía Naranjito-Marcelino Maridueña, por $3,68 millones, adjudicado a la empresa Espivia S.A. Este proyecto incluye un anticipo del 25% para la ejecución, que se encuentra en proceso. Además, otro contrato de $1,9 millones se destinó a la implementación de un programa social denominado “Cuidando Vidas”, que incluye servicios de apoyo psicológico, asesoría legal, y capacitación en diversas áreas para personas vulnerables.
Por otro lado, Pichincha ha adjudicado un total de $27,2 millones, destacando un 36,5% de contrataciones en bienes, lo que representa aproximadamente $9,9 millones. También se han destinado $7,8 millones a obras y $6,9 millones a servicios. Un análisis del experto en negocios públicos Ider Salgado resalta que el uso del régimen común en Pichincha promueve la transparencia, la competencia entre proveedores y la eficiencia en los procesos de adquisición.
Un contrato relevante en Pichincha fue el de $3,29 millones, destinado a la implementación de un sistema de peaje electrónico en varias autopistas. Este proyecto, adjudicado al Consorcio Peaje AGR II, tiene un plazo de ejecución de 18 meses para la fase de prestación del servicio. También se adjudicó un contrato especial por $2,85 millones para la compra de diésel prémium industrial, destinado a alimentar la maquinaria pesada y el parque automotor del Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) de Pichincha.
Al igual que en Guayas, Pichincha ha realizado varios contratos por montos menores a $2 millones, principalmente en la compra de maquinaria pesada y la mejora de vías. Por ejemplo, un contrato de $1,97 millones se destinó a la adquisición de equipos como motoniveladoras y retroexcavadoras para el mantenimiento de la red vial de la provincia.
El enfoque de las prefecturas de Guayas y Pichincha en la adjudicación de contratos refleja una tendencia hacia la eficiencia administrativa y la optimización de recursos, con un énfasis en servicios esenciales y obras de infraestructura, además de la compra de maquinaria y productos estratégicos como el cacao y el diésel.
