Un incidente aéreo de alto riesgo fue registrado en espacio aéreo de Estados Unidos, donde un avión comercial estuvo a punto de chocar con un bombardero militar B-52. El evento, que no dejó heridos ni daños materiales, fue documentado por la plataforma de rastreo FlightRadar24, que muestra cómo la aeronave civil realiza un desvío brusco en el aire antes de completar su descenso.
De acuerdo con reportes preliminares, el avión de pasajeros se encontraba en fase de aproximación al aeropuerto cuando, inesperadamente, cruzó trayectoria con un bombardero estratégico B-52, uno de los aviones más grandes y pesados de la Fuerza Aérea de EE. UU.
“Fue una situación de riesgo real. Cualquier error de cálculo podría haber terminado en tragedia”, señaló un analista de aviación citado por medios estadounidenses.
Maniobra de emergencia evitó una tragedia
El piloto del avión comercial activó de inmediato una maniobra evasiva tras detectar la presencia del bombardero en una trayectoria peligrosa. En las imágenes satelitales del radar de vuelo se observa cómo el avión realiza un amplio bucle en el aire, desviándose de su ruta original, para finalmente retomar el descenso y aterrizar de manera segura.
Este tipo de incidentes, conocidos como cercanías en vuelo o near mid-air collisions, son poco frecuentes pero pueden tener consecuencias fatales si no se gestionan correctamente. La Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) ha iniciado una investigación para determinar si hubo fallos de coordinación en el control del tráfico aéreo.
El B-52, por su parte, continuó su ruta militar programada sin incidentes adicionales.
Interrogantes sobre la coordinación aérea
El suceso ha reavivado el debate sobre la seguridad del espacio aéreo compartido entre vuelos comerciales y operaciones militares, especialmente en zonas de entrenamiento o tránsito aéreo mixto. Varios expertos han planteado la necesidad de protocolos más estrictos y mejor comunicación entre los distintos organismos de control aéreo.
Hasta el momento, ni la FAA ni la Fuerza Aérea han emitido declaraciones oficiales sobre la causa exacta del cruce, aunque se confirmó que no hubo ningún contacto físico entre las aeronaves y que ambas tripulaciones actuaron según los protocolos de seguridad establecidos.

