El 20 de noviembre de 2024, tres vocales suplentes del Consejo Nacional Electoral (CNE) anunciaron que se principalizarán y tomarán el control de la organización de las elecciones generales de 2025. María Cristina Kronfle, Mónica Noriega y José Merino, quienes llevan más de un año como vocales suplentes, reclaman su derecho de asumir sus funciones a pesar de que los actuales consejeros principales del CNE, Diana Atamaint, Enrique Pita, José Cabrera, Esthela Acero y Elena Nájera, continúan en sus puestos debido a la falta de reemplazos designados por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS).
Conflicto por el CNE
El conflicto comenzó cuando los consejeros suplentes determinaron que, al cumplirse seis años del periodo de los actuales vocales del CNE, el 20 de noviembre debería producirse su reemplazo. Sin embargo, el CPCCS no ha realizado los concursos públicos para elegir nuevos miembros del CNE, lo que ha llevado a la prórroga de los consejeros actuales. En este contexto, la Procuraduría General del Estado ratificó que las autoridades de un periodo fijo deben mantenerse en sus cargos hasta que sus sucesores sean elegidos, lo que ha generado controversia.
El Reclamo de los Suplentes
Kronfle, Noriega y Merino, quienes según la ley deben asumir funciones cuando el periodo de los consejeros principales termine, anunciaron que a partir de las primeras horas del 20 de noviembre se presentarán en las oficinas del CNE para ocupar los despachos de los actuales consejeros. Según ellos, la ley les otorga el derecho a principalizarse, ya que consideran que Atamaint y su equipo están realizando una «autoprórroga» de sus funciones de forma indebida.
En una conferencia de prensa, Kronfle subrayó que, según su interpretación de la Constitución, no es necesario esperar una autorización del CPCCS para asumir el cargo, ya que la ley les obliga a hacerlo. Además, aclararon que su intención no es prorrogarse en el cargo, sino dirigir el proceso electoral hasta la proclamación de los resultados oficiales, y luego ceder el puesto a los nuevos consejeros elegidos.
La Reacción de los Consejeros Principales
Ante la amenaza de que los suplentes asuman sus funciones, los actuales vocales principales han afirmado que seguirán en sus puestos hasta que el CPCCS designe a sus sucesores. En un intento de frenar la principalización, Kronfle advirtió que los consejeros salientes no podrán tomar decisiones a partir del 20 de noviembre, incluso afirmó que no podrán “subirse a los carros” del CNE, ya que cualquier intento de continuar en sus funciones después del vencimiento de su mandato podría constituir un delito penal.
Acción Judicial de los Suplentes
Como parte de su estrategia, los consejeros suplentes también presentaron una acción de protección ante la justicia ordinaria para evitar que los actuales consejeros continúen en sus funciones bajo una prórroga ilegal. Aseguran que su principalización es un acto estrictamente legal y que el proceso de renovación debe continuar conforme a lo establecido por la Constitución.
En sus declaraciones, José Merino también expresó que la situación genera una crisis de legitimidad dentro del CNE y desafió a los actuales vocales a reconocer su reemplazo. Aseguró que, en cuanto asuman sus funciones, se revisará si las decisiones tomadas por los actuales consejeros han sido correctas y en beneficio del país.
Propuestas para la Renovación del CNE
A los problemas actuales se añade la falta de renovación de los cinco vocales principales y suplentes del CNE, un proceso que el CPCCS no ha completado desde el 2021. En este año, debía haberse renovado a parte de los vocales, pero el concurso para elegir a los nuevos miembros sigue inconcluso, ya que la comisión ciudadana encargada de organizar este proceso está incompleta. Además, el CPCCS no ha realizado los procesos necesarios para elegir a los tres restantes vocales que debían renovarse este 20 de noviembre de 2024.
La Corte Constitucional y el Futuro del CNE
Ante la disputa, los suplentes también han solicitado a la Corte Constitucional que realice un seguimiento de la sentencia interpretativa de 2019, que blindó a las autoridades del CNE en cuanto a los procesos de selección de vocales. De esta manera, los suplentes esperan asegurar su derecho a principalizarse y que se respete la ley en cuanto a la organización de las elecciones.
Conclusión
El conflicto por la principalización de los vocales suplentes refleja una crisis institucional dentro del Consejo Nacional Electoral, que podría afectar la organización de las elecciones de 2025. La interpretación jurídica y las decisiones que se tomen en los próximos días marcarán el rumbo de la renovación del CNE y la transparencia en el proceso electoral del país.
