La relación entre Venezuela y Argentina ha experimentado un marcado deterioro desde que Javier Milei asumió la presidencia. Este martes, la Fiscalía venezolana solicitó a Interpol que emita una “alerta roja” en contra de Milei, acusándolo de “robo agravado” y otros seis delitos.
La controversia se intensificó tras una reciente decisión del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, que formalizó la acusación contra el mandatario argentino por su supuesta participación en el “robo” de un avión de carga venezolano-iraní. Este avión, que fue confiscado en Buenos Aires, fue enviado posteriormente a Estados Unidos, lo que ha desencadenado la reacción del gobierno venezolano.
El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, había presentado la solicitud de orden de captura el 18 de septiembre. Esta solicitud no solo afecta a Milei, sino también a dos de sus colaboradoras: Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, y Karina Milei, secretaria general de la presidencia. Ambas también están bajo la misma acusación y se ha pedido su inclusión en la alerta roja de Interpol.
La notificación roja que Venezuela solicita a Interpol es un mecanismo que permite a las fuerzas del orden de los países miembros localizar y detener provisionalmente a una persona, en espera de extradición o alguna acción judicial similar. Sin embargo, es importante destacar que esta alerta no constituye una orden de detención internacional.
Milei y sus ministros enfrentan graves acusaciones que incluyen, además de “robo agravado”, legitimación de capitales, simulación de hechos punibles, privación ilegítima de libertad, interferencia ilícita en la seguridad operacional de la aviación civil, utilización de aeronaves y asociación para delinquir. Estas acusaciones reflejan un clima de tensión y confrontación entre ambos países, que se ha agravado desde la llegada de Milei al poder.

