El padre Enrique Fabián Arcos Sevilla, un sacerdote de 53 años, fue hallado sin vida el 3 de noviembre en la parroquia Mulalillo, cantón Salcedo, en la provincia de Cotopaxi. El hallazgo tuvo lugar cerca de un botadero de basura, lo que generó consternación en la comunidad.
El religioso había sido visto por última vez el 30 de octubre en la ciudadela Cristóbal Colón, en el sur de Ambato. Al día siguiente, su desaparición fue reportada oficialmente. La noticia de su muerte ha sacudido a la diócesis de Ambato, dejando un sentimiento de tristeza y conmoción entre sus compañeros y feligreses.
El hallazgo en Salcedo y la intervención de las autoridades
El 3 de noviembre, vecinos de la zona de Mulalillo, en Salcedo, alertaron al ECU911 luego de observar varios perros merodeando alrededor de un bulto cerca del botadero de basura de Lampata Chasqui. Tras investigar, la Policía Nacional confirmó que el bulto era un cuerpo humano. El teniente coronel Christian Garzón, jefe de la Policía Nacional en Salcedo, informó que se solicitó la presencia de unidades especializadas para realizar el levantamiento de los restos y llevarlos a la morgue para continuar con las investigaciones correspondientes.
Testimonios de los residentes y condiciones del hallazgo
Los residentes de Mulalillo expresaron preocupación por el estado del cuerpo. Según testimonios, el cuerpo del sacerdote fue encontrado en una condición dañada, lo que generó especulaciones sobre posibles animales en la zona. Las autoridades continúan investigando las circunstancias exactas que rodean el hallazgo.
Reacciones de la diócesis de Ambato
El vocero de la diócesis de Ambato, padre Fabricio Dávila, expresó su profunda tristeza por la muerte del sacerdote y ofreció apoyo a su familia. Además, agradeció la rápida respuesta de las autoridades y confió en que las investigaciones esclarecerán los hechos. «Estamos profundamente consternados por la pérdida del padre Enrique. Agradecemos el trabajo de la Policía Nacional y la Fiscalía, y confiamos en que se esclarecerán las circunstancias de su fallecimiento», declaró Dávila.
Preocupación por la seguridad en la región
El caso del padre Arcos ha puesto de manifiesto una creciente preocupación por la seguridad en la provincia de Tungurahua. El padre Dávila también expresó su preocupación por el aumento de hechos violentos en la región, señalando que los recientes casos de violencia en Ambato y sus alrededores requieren atención urgente de las autoridades locales.
Funeral y despedida
Una vez finalizadas las investigaciones, la diócesis de Ambato organizó los detalles del funeral del padre Enrique Arcos. Los miembros de la iglesia y la comunidad en general han mostrado su solidaridad y apoyo durante este difícil momento.

