El viernes 30 de agosto, cerca de las 20:30, el cantón Naranjal fue escenario de una tragedia cuando un niño fue alcanzado por una bala durante un ataque armado en un local de comidas. El incidente ocurrió en el barrio Miraflores, donde el menor acompañaba a su padre para comprar tortillas en un asadero local.
Según las primeras versiones, el niño se convirtió en víctima colateral del tiroteo, el cual estaba dirigido a un hombre que no tenía relación con el pequeño. Durante el ataque, una bala impactó al menor, causando una herida letal en su corazón. A pesar de los esfuerzos médicos, el niño falleció en el hospital, lo que provocó escenas de gran dolor en los alrededores del centro de salud. La madre del niño, en medio del sufrimiento, exclamó: “¡Me mataron a mi hijo!”.
Un médico del hospital confirmó que la bala había causado una laceración grave en el corazón del menor, haciendo imposible su salvación. La comunidad local está conmocionada por el evento, y residentes de Naranjal han solicitado a las autoridades que encuentren a los responsables del ataque para que enfrenten justicia.
En las redes sociales, los vecinos expresaron su dolor y exigieron justicia por la muerte del niño. Esta tragedia ha resonado especialmente en la comunidad de Milan, que se encuentra devastada por el suceso. Naranjal, uno de los cantones de la provincia de Guayas, ha sido conocido por su elevado número de incidentes violentos, lo que hace aún más urgente la necesidad de medidas de seguridad efectivas.
