Una tragedia conmocionó al norte de Guayaquil este lunes 13 de octubre, cuando un joven guardia de seguridad de 19 años fue hallado sin vida dentro del baño de la empresa donde laboraba, ubicada en el sector de La Florida. El hecho ocurrió durante su jornada laboral y, según informaron las autoridades, todo apunta a que se trató de un suicidio.
De acuerdo con el reporte preliminar, el joven había iniciado su turno con normalidad. Sus compañeros indicaron que estuvo compartiendo con ellos hasta horas de la tarde, momento en el que se dirigió al baño y, pocos minutos después, se escuchó un disparo que alarmó al personal. Al ingresar, encontraron al guardia con una herida de bala en la cabeza y el piso cubierto de sangre.
El médico ocupacional de la empresa confirmó que el joven ya no tenía signos vitales, por lo que se dio aviso inmediato a la Policía Nacional. Agentes de Criminalística y de la Dirección de Muertes Violentas (Dinased) acudieron al lugar para realizar el levantamiento de indicios y el procedimiento correspondiente.
Durante la inspección, los peritos hallaron una vaina percutida de 9 milímetros, un arma de fuego tipo pistola del mismo calibre, dos teléfonos celulares y nueve cartuchos sin percutir dentro de la alimentadora. Estas evidencias fueron trasladadas como parte de la investigación para determinar la procedencia del arma y confirmar las circunstancias del hecho.
Familiares del joven, visiblemente afectados, indicaron que el día del suceso coincidía con su cumpleaños. En horas de la mañana, había publicado en su estado de WhatsApp varios mensajes con tono de despedida, aunque ninguno de sus allegados imaginó que planeara quitarse la vida. “No sabíamos que estaba pasando por algo tan fuerte. Siempre fue reservado, pero no notamos señales claras”, comentó uno de sus familiares.
Los parientes también señalaron que el joven mantenía una relación sentimental con una joven residente en Vinces, provincia de Los Ríos, con quien no habría tenido contacto en los últimos días. Algunos allegados creen que este distanciamiento pudo haber afectado su estado emocional, aunque las causas exactas aún se encuentran bajo investigación.
Compañeros de trabajo y familiares lamentaron profundamente lo ocurrido. “Era un chico tranquilo, responsable, muy callado. Nunca nos dio señales de estar deprimido”, comentó uno de los guardias del turno. La Policía confirmó que se trataba de un empleado con varios meses en la empresa y sin antecedentes de conflictos laborales.
El cuerpo fue levantado por personal de Medicina Legal y trasladado al Laboratorio de Criminalística y Ciencias Forenses, ubicado en la avenida Rodríguez Bonín, donde se realizaron los trámites correspondientes para la autopsia. Los familiares acudieron al sitio para iniciar el proceso de retiro y entrega del cuerpo.
Las autoridades reiteraron la importancia de atender los signos de depresión y buscar ayuda psicológica o acompañamiento profesional. En casos de crisis emocionales o pensamientos suicidas, recordaron que existen líneas de apoyo y programas municipales y nacionales que ofrecen asistencia gratuita y confidencial.

