Una familia manabita vivió una verdadera pesadilla la noche del sábado 14 de junio en El Carmen, cuando un ataque armado dentro de un restaurante terminó con la vida del dirigente deportivo Santiago Rodríguez y su escolta, dejando también a cuatro miembros de la familia Garcés gravemente heridos. La escena, que parecía una reunión familiar común, se convirtió en cuestión de segundos en un campo de terror.
El atentado, ocurrido en un establecimiento concurrido, tenía como objetivo a Rodríguez, presidente de Liga Deportiva Universitaria (LDU) de El Carmen. Sicarios armados con fusiles ingresaron al lugar y abrieron fuego sin contemplaciones. El tiroteo no solo dejó dos víctimas mortales, sino que también impactó directamente a la familia Garcés: Nery, el padre; Katherine, la madre; y sus dos hijas, Valentina, de 15 años, y Daniela, de apenas 7.
Álex Cevallos, familiar cercano de los heridos, relata entre lágrimas el dolor que embarga a su familia. “Solo querían compartir un momento juntos, cenar en paz. Nunca imaginaron que estarían en medio de una balacera”, cuenta. La angustia no solo es emocional: los gastos médicos por cirugías, tratamientos y hospitalización superan los 40.000 dólares, una cifra imposible de cubrir para ellos sin ayuda externa.
Los cuatro miembros de la familia Garcés permanecen hospitalizados en distintas casas de salud. Las niñas, quienes sufrieron heridas de bala, han requerido intervenciones quirúrgicas urgentes. La situación es crítica, pero la familia mantiene la esperanza de su pronta recuperación.
Este caso ha desatado una ola de solidaridad en redes sociales, donde usuarios han pedido ayuda para cubrir los elevados costos médicos. Asimismo, el hecho reaviva el debate sobre la creciente violencia armada en el país, donde cada vez más civiles inocentes quedan atrapados en medio de conflictos delictivos.
El ataque, según las primeras investigaciones, fue planificado y dirigido exclusivamente contra Rodríguez, pero como suele ocurrir en atentados de este tipo, el fuego cruzado alcanzó a personas que nada tenían que ver con el objetivo. La Policía Nacional continúa con las indagaciones para identificar a los responsables.
