Liga de Quito dio un paso significativo hacia la final de la Copa Libertadores 2025 al derrotar 3-0 a Palmeiras en la semifinal de ida, disputada en el Estadio Rodrigo Paz Delgado. Los albos dominaron en intensidad, orden táctico y eficacia ofensiva, dejando claro que llegan con serias aspiraciones al duelo de vuelta en Brasil.
A pesar de la contundente victoria, el director técnico Tiago Nunes pidió mesura y recordó que la serie aún está abierta: “Debemos tener los pies en el suelo. Palmeiras es un equipo que suele remontar resultados, lo respetamos y sabemos cómo son este tipo de partidos. Fue una semana difícil por las lesiones de Gonzalo y Allala”, señaló el entrenador.
Desde los primeros minutos, Liga de Quito impuso un ritmo intenso que desbordó a un Palmeiras sorprendido por la presión alta y la organización defensiva de los ecuatorianos. A los 15 minutos, Gabriel Villamil abrió el marcador tras una asistencia precisa de Leonel Quiñónez, y apenas once minutos después, Lisandro Alzugaray amplió la ventaja desde el punto penal tras una mano de Andreas Pereira. En tiempo agregado del primer tiempo, Villamil volvió a aparecer para cerrar la goleada parcial de 3-0.
Nunes destacó la entrega de su equipo y la reacción de la afición: “Agradezco a la hinchada, fue hermoso ver un estadio enchufado. Palmeiras es el equipo más consistente de Sudamérica, pero nosotros buscamos el resultado desde el primer minuto. Es un resultado importante, pero no determinante”.
La nota amarga llegó al final del partido con la expulsión de Bryan Ramírez, quien no podrá jugar la semifinal de vuelta en el Allianz Parque de São Paulo el jueves 30 de octubre. Sobre esta baja, Nunes reconoció la dificultad que supone reemplazarlo: “Perder a Ramírez es una dura ausencia. Palmeiras ha demostrado capacidad de remontar, hizo seis goles a Cristal, cuatro a Universitario y le dio vuelta a São Paulo. Estamos ante un rival experimentado”.
Con la ventaja de tres goles, Liga de Quito mantiene una posición favorable, pero el reto será sostenerla en Brasil, donde Palmeiras buscará descontar la diferencia y forzar un desenlace dramático en la llave. Nunes y su cuerpo técnico deberán definir cómo reorganizar la defensa y plantear un esquema que compense la ausencia de Ramírez para proteger la ventaja obtenida en Quito.

